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Una gira de adiós

Annur TV · Martes 9 de febrero de 2016 14:29
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Una gira de adiós
Las autoridades turcas promovieron la visita del Presidente Erdogan y su delegación a América Latina como un gran evento económico y político. Una gira de adiós Ciertamente, aumentar el intercambio comercial con los países de América Latina y el Caribe podría significar un alivio para una economía duramente golpeada por la pérdida de mercados en Rusia debido a las sanciones implementadas desde Moscú en reacción al cobarde derribo del Su-24 ruso por los F-16 turcos, pero también en Libia y en Iraq, países inmersos en una situación de guerra permanente por el imperialismo, donde Turquía tenía fructíferos negocios. Sin embargo, los acuerdos económicos firmados por Erdogan con Chile, Ecuador y Perú no pesarán mucho ante las gigantescas pérdidas que significan para Turquía, las sanciones rusas. Sin embargo, la imperante necesidad del gobierno del AKP de levantar el ánimo de su empresariado duramente golpeado por las sanciones rusas y de un pueblo poco a poco arrastrado hacia una guerra civil por los propios errores de cálculo del ejecutivo turco, fueron la motivación fundamental de esta gira. Otro aspecto de esta vista tiene que ver con la necesidad vital de Turquía de detener la lógica de aislamiento internacional debido al juego sucio que ha venido jugando el gobierno Turco. Pese a su posición geográfica estratégica, Turquía siempre ha sido un aliado muy discutido y despreciado en la OTAN. Gran parte de los países miembros de la OTAN y al mismo tiempo de la UE, se han opuesto a su ingreso a la Unión Europea. Esta relación ambigua y malsana se expresa hoy en día en la instrumentalización y el chantaje recíproco que ejercen Turquía y sus aliados occidentales en relación a los temas sirios, kurdos, DAESH y los refugiados. Los Estados Unidos, por su parte, no terminan de mostrar un apoyo decidido a Turquía Erdogan ha afirmado que de demostrarse vínculo alguno entre él y el tráfico de petróleo sirio e iraquí por el intermedio de DAESH, el renunciaría. Las autoridades rusas han presentado varios documentos que involucran a las autoridades turcas en dicho tráfico. Pero la sorpresa vino de Israel, otro aliado objetivo de Turquía, por lo menos, hasta ahora. En una visita a Grecia a finales de enero, el ministro de defensa de la entidad sionista, Moshe Yaalon, afirmó tener pruebas de la participación turca en el tráfico de petróleo con DAESH. Las relaciones con la Unión Europea están muy tensas tras la política de extorsión turca que instrumentalizando a los refugiados logró obtener que los países europeos pusieran las manos al bolsillo y colaborarán con unos 3 mil millones de euros a finales de 2015. Los Estados Unidos, por su parte, no terminan de mostrar un apoyo decidido a Turquía en los temas sirios e iraquí. La desconfianza de Washington ante las ambiciones neo-otomanas del gobierno de Erdogan sembraron muchas dudas en esa maquinaria imperial en decadencia. El apoyo a los kurdos sirios del YPG y al gobierno regional kurdo por parte de los Estados Unidos al tiempo que se levanta en armas el PKK en Turquía, tras un periodo de dialogo con el gobierno de Erdogan, demuestran los errores de cálculo de Ankara. En caso de perseverar Turquía en su lógica absurda de confrontación con Rusia, nada garantiza que la OTAN entra en guerra en apoyo a Turquía. Las decisiones en el seno de la OTAN se toman por unanimidad. Grecia, miembro de la OTAN, no tendrá ningún apuro en declararle la guerra a Rusia. Francia, Alemania y el Reino Unido no lo arriesgarían todo por Turquía. Protestan en Ecuador Protestan en Ecuador En conclusión, la visita del presidente turco por América Latina es una maniobra desesperada, de un régimen al borde de la implosión destinada a intentar dar una imagen de normalidad y ofensiva económica ante un pueblo turco dividido y escéptico. La actitud violenta de la guardia personal del sultán en contra de manifestantes en Chile y Ecuador solo demuestra el carácter represivo del régimen turco, además de su desprecio por sus huéspedes. Esos vergonzosos abusos tuvieron, sin embargo, una virtud: la de poner en evidencia las diferencias éticas entre los gobiernos de nuestra América Latina diversa y plural. En Chile, ni una voz de la coalición de gobierno Nueva Mayoría, se elevó para condenar la represión de manifestantes chilenos por militares turcos. No así en el digno Ecuador, donde las autoridades y los medios nacionales no dejaron de condenar esa falta de respeto a su soberanía y a su pueblo. Fuente: Al Mayadeen