En la India, donde millones de personas sufren malnutrición y pobreza, abunda una fruta que podría alimentar a familias enteras. El único problema de la fruta es que apesta, algo que no parece molestar a millones de personas en Sri Lanka, Vietnam, Filipinas, Malasia y Bangladés, donde preparan un sinnúmero de platos a partir de ella.
La fruta, denominada Artocarpus heterophyllus en latín y jaca, yaca, jack o panapén en español, apesta y, si no se la trata de alguna forma, se conserva durante un par de semanas. Sin embargo, en países como Vietnam, Filipinas, Malasia, Sri Lanka y Bangladés la gente la consume sola y prepara una gran variedad de platos con ella.
En Bangladés "a menudo es considerado el segundo cultivo más importante después del mango", explica Nyree Zerega, bióloga del Jardín Botánico de Chicago, en declaraciones al portal Business Insider. Según explica, en este país casi cada hogar cuenta con un espacio para un árbol de jaca, del que aprovechan tanto la fruta como la madera.
Un árbol de jaca puede dar hasta 150 frutos en dos temporadas de cosechas en un año. Cada fruto puede pesar hasta 35 kilos y medir hasta un metro, aunque normalmente son más pequeños. Los frutos consisten de cientos de lóbulos ricos de vitamina C con una semilla llena de proteínas, potasio, calcio y hierro.