Un exhaustivo estudio comisionado por el gobierno del Reino Unido concluyó que se deben emprender urgentemente cambios radicales en la producción de alimentos a fin de evitar la amenaza de una hambruna global.
El estudio afirma que la producción alimenticia tendría que aumentar 40% en el transcurso de los próximos 20 años para abastecer a la creciente población mundial.
El estudio, titulado Informe Foresight (Previsiones) sobre el Futuro de Alimentos y Agricultura, duró dos años, y contó con la participación de 400 científicos de 35 países.
La investigación se realizó en el marco del inminente desafío de alimentar a la creciente población del mundo frente al aumento precipitado en los precios de la comida y la disminución de recursos -sean tierra, agua o combustible.