Los globos del Proyecto Loon viajan a 20 km de la superficie terrestre, en la estratósfera. Los vientos de esta zona están estratificados, es decir, hay muchas capas de viento que varían en dirección y velocidad. El Proyecto Loon utiliza algoritmos de software para determinar adónde deben dirigirse los globos y, luego, los traslada a una capa de viento que sople en la dirección buscada. Como los globos se desplazan con el viento, es posible dirigirlos para formar una gran red de comunicaciones.