A veces parece que hay que pasar un susto para darse cuenta de los problemas. La basura espacial es un problema cada vez más grave, y hoy uno de esos fragmentos en órbita ha dado un susto a los astronautas de la ISS obligándolos a refugiarse en la cápsula espacial Soyuz durante un rato. Es el tercer aviso de este tipo que recibe la estación.