El Foreign Office, bajo la dirección del nuevo ministro de Exteriores, Boris Johnson, modificó las declaraciones de los parlamentarios con respecto a Yemen. Hasta ahora el gobierno de Cameron se había rehusado a reconocer la violación de los derechos humanos por la coalición pro-Riad.
El pronunciamiento británico se produjo después que ONU considerara a Riad y a sus aliados responsables de la muerte de más de 500 niños yemenitas.
Como se conoce, la ONU acabó por retirar, bajo presión, el nombre de Arabia Saudita de la lista de estados violadores de los derechos de los niños después de haber sido amenazada por Riad.
Por su parte, un informe de Amnistía Internacional, fechado en mayo, dijo haber reunido pruebas de utilización por las fuerzas de la coalición pro-saudita en Yemen de municiones fabricadas en el Reino Unido.
A su vez, el Comité Selecto de Asuntos Internos (HASC) del Parlamento británico criticó los acuerdos firmados entre instituciones británicas y regímenes que, como el saudita, violan los derechos humanos.
El Comité describió la negativa del gobierno a revelar detalles sobre los ?opacos? acuerdos dirigidos a proporcionar entrenamiento a las fuerzas de seguridad de esos países, incluyendo Arabia Saudita, como ?totalmente inaceptable?.
Fuente: Al Mayadeen