La UNRWA (Agencia de la ONU para los refugiados de Palestina) precisa que más de cinco millones de personas refugiadas de Palestina viven en condiciones precarias en Cisjordania y la franja de Gaza, así como en Líbano o Jordania, sin poder moverse con libertad y disfrutar de derechos fundamentales como el agua, la salud, la alimentación, la educación o el trabajo digno.