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Malvinas: Las Mujeres veteranas de la Guerra

Annur TV · Lunes 18 de abril de 2016 19:53
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Malvinas: Las Mujeres veteranas de la Guerra
En 1982, el ejército argentino enroló mujeres como enfermeras, y en el ambiente castrense eran vistas como extraterrestres. Seis mujeres que eran instrumentadoras quirúrgicas del hospital militar, fueron llamadas a prestar servicio durante la contienda bélica. Fueron llevadas al rompehielos Almirante Irízar, entonces convertido en hospital.  Muy jóvenes, teniendo entre 18 y 25 años, habían dejado sus vidas cotidianas para ir a defender la soberanía nacional. Forman un grupo casi desconocido: el de las veteranas de Malvinas.  Las instrumentadoras se habían embarcado en el Irízar, que en 48 horas había sido convertido en buque hospital, para atender a los heridos. Les habían puesto 260 camas, equipando sus bodegas con dos salas de terapia intensiva, tres quirófanos, una sala de terapia intermedia y dos de terapia general, además de laboratorios bioquímicos, sala de quemados y de radiología.  Las mujeres cuentan cómo trabajaban en el Irízar y relatan cómo fue la rendición y la vuelta a Buenos Aires. Y por último, porqué tardaron tanto en contar sus experiencias.  María Marta Lemme, Silvia Barreda y Susana Maza siguen trabajando en el hospital militar. Las otras que se embarcaron rumbo a Río Gallegos fueron Norma Navarro, que actualmente se encuentra trabajando en el Garraham. Cecilia Riccheri se recibió de médica y ahora trabaja en Francia. María Angélica Gendes se jubiló y trabaja en un centro de ex combatientes de Hurlingham. Entrevista a una de las enfermera
  • Hola, decime tu nombre y a qué fuiste a Malvinas
  • Hola. Mi nombre es Silvia Barreda. En ese momento tenía 22 años, y trabajé como instrumentadora quirúrgica durante los últimos días del conflicto.
  • ¿Cómo fue que te alistaron?
  • De repente. Un día vinieron a avisarnos y lo tomé en el momento, después lo pensé, jeje. 
  • ¿Qué recuerda de sus otras compañeras?
  • Recuerdo que éramos muy jóvenes al igual que los soldados. Las 6 que nos presentamos de forma voluntaria, 5 éramos del hospital militar y 1 de campo de mayo.
  • ¿Por qué se metió de lleno en el conflicto?
  • Toda guerra tiene pérdida de vidas y uno lo que aspira en esta profesión es salvaras.
  • En esa época me decías que no había mujeres en las fuerzas. ¿Con qué se vestían? ¿Con ropa de hombre?
  • Sí. Nos vestíamos con ropa de hombre gigantes. El borsego más chico en ese momento era de 40 y yo que tenía el pie más chico me tuve que poner 3 pares de medias.
  • ¿Cómo las trasladaron hasta Malvinas?
  • Nos trasladaron en un avión de aerolíneas y recuerdo que la gente nos miraba porque ver mujeres de verde en ese momento era algo muy raro. Fuimos hasta Río Gallego y de ahí nos llevaron hasta el Almirante Irízar en helicóptero.
  • ¿Cómo fue el recibimiento en el Irízar?
  • Bueno, los marineros tienen un dicho que las mujeres traen mala suerte, o sea, nos recibieron mal. Partimos a puerto argentino y una vez que llegamos, estuvimos en pleno bombardeo. Quedamos en medio del fuego cruzada y yo estaba muy asustada. Ese estruendo me quedó en la cabeza. Por ejemplo, hoy en día cuando empiezan con las bombas de estruendo en las fiestas, a mi no me gusta porque me hace acordar a ese ruido. 
  • ¿Cómo se enteraban lo que pasaba en tierra?
  • Nosotras mirábamos por larga vista y era como ver una película. Las tropas se venían replegando hacia puerto argentino.
  • ¿Por qué no bajaron a tierra?
  • Decidieron no bajarnos porque era agregar más prisioneros y por la convención de Ginebra, vos siendo civil, si la otra fuerza te toma como prisionero, es como que te considera un espía así que te pueden fusilar. Por eso decidieron que sigamos trabajando en el buque. A mi me tocó terapia intensiva y el primer herido que atendí fue un soldado de 18 años que tenía un balazo en la cabeza y estaba en estado de coma. Estaba todo sucio porque la turba es una tierra muy pegajosa. Con un suboficial lo tuvimos que bañar, pero lamentablemente falleció antes de llegar a quirófano. Recuerdo que un marino dijo que en caso de que el buque se hunda, teníamos que correr a buscar en un cofre, una caja de vidrio donde se guardaba la bandera de Argentina, agarrarla, abrazarla y con ella tirarse al mar...
Fuente: http://bit.ly/1S6eoCV