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Majide Al-Hamide: "Estoy feliz en Chile y aún sigo trabajando"

Annur TV · Martes 17 de octubre de 2017 14:54
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Majide Al-Hamide: "Estoy feliz en Chile y aún sigo trabajando"
En abril de 2008, 116 refugiados palestinos pisaron suelo chileno, dejando atrás el dolor y las condiciones inhumanas de vida propias del campamento de Al Tanf, ubicado entre la frontera de Siria e Irak. Majida Al-Hamide fue una de las mujeres musulmanas que, con poca comida, soportando temperaturas extremas y rodeada por serpientes y escorpiones, logró hacerse de un cupo para arribar a Chile. El próximo año cumplirá 10 años de residencia en nuestro país y se siente feliz y a gusto. Gracias a la buena voluntad de Carolina Harcha -una descendiente de palestinos propietaria del centro de estética Carolina, de calle Santa Filomena en el Barrio Bellavista-, Al-Hamide empezó a trabajar al mes de llegada en la peluquería. Desde ahí que no para y tiene una gran cantidad de clientas con su milenaria técnica de depilación con hilos. Vestida con un largo traje negro y cubriendo su cabeza con un pañuelo tal como lo indica su religión, Majida mueve ágilmente sus manos. Sus tres hilos negros son los encargados de la depilación facial. El roce vence el vello femenino, lo debilita y lo hace caer. "Estoy feliz en Chile, sigo trabajando, tengo casa en Puente Alto, hice una ampliación. Ya tengo nietos y me sigo dedicando a la depilación con hilo", contó Majida. Agregó que "hay gente muy buena y de las comidas de acá me gusta la cazuela", contó mejorando su castellano cada día. COMUNIDAD Para Adolfo Numi, presidente de la Sociedad de Beneficencia Siria, muchos de los refugiados que llegaron a La Calera y a Santiago, en esa oportunidad, "terminaron yéndose al obtener la nacionalidad. Otros que se quedaron en La Calera y algunos se trasladaron a Viña o Con-Cón. Venía mucha gente profesional a diferencia de ahora que es gente que maneja más oficios así que es más fácil que se adapten", contó. Federación palestina