María (a.s.) es la única mujer que fue mencionada por su nombre en el Corán. Hay un capítulo entero en el Corán titulado ?Mariam?. Ella es mencionada 34 veces en el Corán, mucho más que en la Biblia. El nacimiento de María fue muy especial. Sus padres ?Imrân (Joaquín en la tradición cristiana) y Hannah (Ana) ya estaban entrados en años y tras mucho tiempo después de casarse aún no habían tenido hijos. Dios le reveló a ?Imrân (a.s.) que se les otorgaría un hijo bendito que sería capaz de curar a los enfermos, resucitar a los muertos y que sería un apóstol para los israelitas. ?Imran (a.s.) informó a Hannah acerca de este hijo, por lo que todos esperaban que naciera un niño.[1] Cuando Hannah quedó embarazada, ella quiso consagrar a su hijo exclusivamente a Dios.[2] Sigamos la historia desde el Corán:
Cuando la mujer de ?Imran dijo: «¡Señor! Te ofrezco en voto, a Tu exclusivo servicio, lo que hay en mi seno. ¡Acéptamelo! Tú eres Quien todo lo oye, Quien todo lo sabe». Y cuando dio a luz a una hija, dijo: «¡Señor! Lo que he dado a luz es una mujer ?bien sabía Dios lo que había dado a luz- y un varón no es igual que una mujer. Le he puesto por nombre María y la pongo bajo Tu protección contra el maldito Demonio, y también a su descendencia». Su Señor la acogió favorablemente, la hizo crecer bien y la confió a Zacarías. Siempre que Zacarías entraba en el Templo para verla, encontraba sustento junto a ella. Decía: «María! ¿de dónde te viene eso?». Decía ella: «De Dios. Dios provee sin medida a quien Él quiere».[3] (3: 35?37)
Para mí, uno de los puntos interesantes de esta historia es que a ?Imran y a Hannah se les había anunciado que iban a tener un hijo, el Mesías. En cambio, tuvieron a María, la madre de ese niño. Si bien es cierto que el hijo de la hija de uno a veces es considerado como un hijo propio, sin embargo creo que éste es otro indicio de la estrecha relación entre María y Jesús (a.s.), como si María fuese el principio de Jesús. También es interesante que, para sorpresa de muchos, si no todos, la promesa de Hannah de consagrar a su hijo a Dios fue aceptada por Dios en María, y por primera vez se le permitió a una niña quedarse en el Templo.[4]
No sólo María nació en una familia piadosa sino que también se crió bajo el cuidado del profeta Zacarías (a.s.) en un lugar tan puro y sagrado como el Templo.[5] Ella misma trató de lograr la pureza y la piedad por medio de servir a Dios desde lo más profundo de su corazón. En lo que sigue, voy a tratar de hacer una breve referencia a algunos de los méritos o logros de María que han hecho de ella un ejemplo:
a. La castidad;[6]
b. La sumisión;[7]
c. La veracidad;[8]
d. Ser purificada por Dios;[9]
e. Ser elegida por Dios por sobre todas las mujeres;[10]
f. Ser frecuentada por los ángeles y hablar con los mismos;[11]
g. Recibir alimentos de parte de Dios;[12]
h. Recibir la Anunciación de Jesús.[13]
Según el Corán, hay cuatro grupos de personas que se destacan por encima de todos los demás. Éstas son las personas a quienes Dios ha derramado Sus bendiciones y por lo menos diez veces al día en sus oraciones todo musulmán le pide a Dios que lo guíe hacia el camino en el que ellas están, el Sendero Recto (1:6 y 7). El Corán dice:
?Quienes obedecen a Dios y al Mensajero, están con los que Dios ha agraciado de entre los profetas, los veraces, los testigos y los justos. ¡Qué buena compañía! (4:69)?
Por lo tanto, los más Veraces (al-Siddiqîn) vienen inmediatamente después de los Profetas en rango.[14] De hecho, ser el más veraz es tan importante que a veces los profetas son elogiados por ser los más veraces.[15] La veracidad a la que se alude aquí es mucho más que ser veraces en el discurso. En este caso la veracidad exige veracidad tanto en el habla como en las intenciones, creencias, y acciones.
En otras palabras, implica la correlación y conformidad entre el corazón, la mente, la lengua y las inclinaciones de uno.[16] María es la única mujer que se menciona en el Corán como la más Veraz (siddîqah) aunque, por supuesto, hadices o narraciones islámicas mencionan a otras damas, especialmente a Fátima, la hija del Profeta Muhammad, como las más Veraces.
En cuanto a la purificación, hay que señalar que el objetivo del viaje espiritual es purificarse uno mismo. Todos los profetas han venido a instruir y purificar a los seres humanos.[17] Desde que Dios es el más Puro de los puros, quienes aspiran a aproximarse a Él, deben purificarse. Esta purificación debe comenzar por la propia determinación de seguir el sendero recto. Después de haber hecho todo lo posible y por lo tanto de haber demostrado su verdadera determinación de purificar su alma, Dios guiará y enviará Sus favores a tal siervo de una manera especial y lo purificará. Por lo tanto, hay dos etapas: una es la etapa de purificación de uno mismo (esto es para los mutatahhirûn o muttahharûn) y la otra es la etapa de la purificación por parte de Dios (esto es para los mutahharûn).
Una de las cualidades de los purificados (mutahharûn) es que tienen acceso a los secretos de la Revelación divina.
Por ejemplo, leemos en el Corán:
¡Es, en verdad, un Corán noble, contenido en una Escritura resguardada, que sólo los purificados tocan; una Revelación que procede del Señor del Universo
Es en este sentido que el Corán nos narra acerca de la purificación de María (3:41) y la purificación de la Familia del Profeta (Ahl-ul Bait) por parte de Dios.[19]
[1] Aiatol·lâh Nâsir Makârim Shîrâzî, Qesseh?-ie Qor?ân (Teherán: Dar al-Kutub al-Islamîiah, 2001), p. 323.
[2] El término árabe que se utiliza en el Corán es ?muharrar?, que significa liberado (de todas los asuntos del mundo y especialmente dedicado al servicio de Dios).
[4] Algunos exegetas del Corán han dicho que una señal de que Dios aceptaba a María era que ella había quedado exenta de la menstruación para que no tuviera que abandonar el templo. Citado en Makârim Shîrâzî, p. 324.
[5] Según la tradición islámica, ?Imrân (a.s.) había muerto antes del nacimiento de María (a.s.).
[6] Además del versículo (21:91) que se ha mencionado antes, podemos referirnos al siguiente versículo: Dios pone como ejemplo para los creyentes a la mujer de Faraón? Y a María, hija de ?Imran, que conservó su virginidad y en la que infundimos de Nuestro Espíritu. Tuvo por auténticas las palabras y Escritura de su Señor y fue de las devotas. (66: 11 y 12)
[7] ?Y fue de las devotas (66:12)
[8] (María) tuvo por auténticas las palabras y Escritura de su Señor y fue de las devotas.? (Ibíd.) ?El Mesías, hijo de María, no es sino un Enviado, antes del cual han pasado otros Enviados, y su madre, Veraz. Ambos tomaban alimentos. ¡Mira cómo les explicamos los signos! ¡Y mira cómo son desviados!?. (5:75)
[9] Y cuando los ángeles dijeron: «¡María! Dios te ha escogido y purificado. Te ha escogido entre todas las mujeres del universo.» (3: 42)
[10] Fue esta declaración de María la que inspiró al anciano Zacarías a suplicarle a Dios para que le conceda un hijo. Inmediatamente después de los versículos de arriba el Corán dice: Entonces, Zacarías invocó a su Señor diciendo: «¡Señor! ¡Regálame, de Ti, una descendencia buena! Tú escuchas a quien Te invoca». Los ángeles le llamaron cuando, de pie, oraba en el Templo: «Dios te anuncia la buena nueva de Juan, en confirmación de una Palabra que procede de Dios, y que será jefe, abstinente, profeta de entre los justos». «¡Señor!» dijo, «¿cómo puedo tener un niño si soy ya viejo y mi mujer estéril?». Dijo: «Así será. Dios hace lo que Él quiere». (3: 38?40)
[11] Ibíd.
[12] Siempre que Zacarías entraba en el Templo para verla, encontraba sustento junto a ella. Decía: «María! ¿de dónde te viene eso?». Decía ella: «De Dios. Dios provee sin medida a quien Él quiere». (3: 37)
[13] Ya hemos mencionado algunos de los versículos del Corán sobre la Anunciación de Jesús. Aquí me gustaría hacer referencia a un relato más detallado de su nacimiento extraído del Capítulo ?María?: Y recuerda a María en la Escritura, cuando dejó a su familia para retirarse a un lugar de Oriente. Y tendió un velo para ocultarse de ellos. Le enviamos Nuestro Espíritu y éste se le presentó como un mortal acabado. Dijo ella: «Me refugio de ti en el Compasivo. Si es que temes a Dios?» Dijo él: «Yo soy sólo el enviado de tu Señor para regalarte un niño puro». Dijo ella: «¿Cómo puedo tener un niño si no me ha tocado mortal, ni soy una libertina?» «Así será», dijo. «Tu Señor dice: ?Es cosa fácil para Mí. Para hacer de él un signo para la gente y muestra de Nuestra misericordia?. Es cosa decidida». Quedó embarazada y se retiró con él a un lugar alejado. Entonces los dolores de parto la empujaron hacia el tronco de la palmera. Dijo: «¡Ojalá hubiera muerto antes y se me hubiera olvidado del todo?!» Entonces, de sus pies, le llamó: «¡No estés triste! Tu Señor ha puesto a tus pies un arroyuelo. ¡Sacude hacia ti el tronco de la palmera y ésta hará caer sobre ti dátiles frescos, maduros! ¡Come, pues, bebe y alégrate! Y, si ves a algún mortal, di: ?He hecho voto de silencio al Compasivo. No voy a hablar, pues, hoy con nadie?.» Y vino con él a los suyos, llevándolo. Dijeron: «¡María! ¡Has hecho algo inaudito! ¡Hermana de Aarón! Tu padre no era un hombre malo, ni tu madre una libertina». Entonces ella se lo indicó. Dijeron: «¿Cómo vamos a hablar a quien aún está en la cuna, a un niño?». Dijo él: «Soy el siervo de Dios. Él me ha dado la Escritura y ha hecho de mí un profeta. Me ha bendecido dondequiera que me encuentre y me ha ordenado la oración y la limosna mientras viva, y que sea piadoso con mi madre. No me ha hecho altanero, desgraciado. La paz sobre mí el día que nací, el día que muera y el día que sea resucitado a la vida». Tal es Jesús, hijo de María, la palabra de Verdad, de la que ellos dudan. (19: 16?34)
[14] Miembros de cada categoría gozan de todas las virtudes de las categorías inferiores.
[15] Por ejemplo, el Corán dice: ?Y recuerda en la Escritura a Abraham. Ciertamente que fue veraz, profeta.? (19: 41)
[16] Por ejemplo, véase el versículo 2:177.
[17] Por ejemplo, véase el versículo 62:2.
[18] Comentando el versículo anterior, A. Yusuf Ali escribe: Es una Revelación descripta con cuatro características. (1) Es más honorable, karîm, lo que implica, además del hecho de que es digna de recibir honor, que confiere grandes favores a los que la reciben. (2) Está bien resguardada,maknûn; preciosa en sí misma, y bien conservada en su pureza? (3) Nadie sino el limpio debe tocarla, limpio de cuerpo, mente, pensamiento, intención, y alma; y sólo así puede lograr un contacto real con su significado completo. (4) Es una Revelación del Señor de los Mundos, y por lo tanto universal, para todos.
[19] ?Dios sólo quiere alejar de vosotros la impureza, Gente de la Casa, y purificaros sobremanera?. (33:33)
Fuente: Fatima Tv