ANNURTV AnnurLIFE

La otra cara de Sean Penn. ¿Algo más que un actor?

Annur TV · Viernes 1 de abril de 2016 15:48
FB X WA TG
La otra cara de Sean Penn. ¿Algo más que un actor?
El 18 de octubre de 2002 el periódico estadounidense Washington Post publicó una carta abierta de Sean Penn al presidente de los Estados Unidos, George W. Bush, instándolo a desistir del inminente ataque y de la guerra contra Irak. El actor pagó US$56,000 al rotativo para ubicar su carta a lo largo de una página. Sean Justin Penn nació el 17 de agosto de 1960 en Santa Mónica, California, Estados Unidos. Es actor, guionista y director de películas, pero también ha incursionado en política y es un activista comprometido. Su empatía política está orientada hacia la izquierda y al activismo social, incluyendo la ayuda humanitaria. En su faceta más conocida, la de actor, ha ganado numerosos premios.

Contra la Administración Bush

En el artículo del 2002 del Washington Post, Penn acusa al entonces presidente Bush de tener ?una simplista y radical concepción del bien y el mal?. El actor clama al mandatario que no destruya las vidas de decenas de miles de hombres, mujeres y niños inocentes con el pretexto de buscar y eliminar armas de destrucción masiva en Irak (armas de las cuales, a la postre, jamás se probó su existencia). En agosto del 2007, Penn volvió a escribir una carta abierta a Bush, que el presidente de Venezuela de ese momento, Hugo Chávez Frías, en pleno discurso televisado, pronunció a sus escuchas. Parte del texto terminaba de condenar la Guerra de Irak (que duró de marzo del 2003 a diciembre del 2011), y acusaba a Bush, a su vicepresidente Dick Cheney y a la secretaria de Estado Condoleezza Rice, de ser ?gente obscenamente villana y criminal?. El actor jamás ha renunciado a su lucha ideológica en contra del modo en que se administró su país durante el período presidencial de Bush. En numerosas ocasiones hizo apariciones públicas donde condenaba gravemente el actuar de su Gobierno. Incluso preguntó al aire si las hijas gemelas de Bush apoyaban la guerra. En septiembre de 2005, Penn viajó a Nueva Orleans, Luisiana, y ayudó físicamente en el rescate de damnificados por el huracán Catrina. Recibió críticas por supuestamente haber contratado a un fotógrafo que atestiguara sus acciones humanitarias, pero negó dichas acusaciones en un artículo que se publicó en 2007 en el diario electrónico The Huffington Post. En el artículo el actor destacaba que el Gobierno de Bush ?no parece inclinado a ayudar a su pueblo?, y describió parte de su trabajo de campo: ?nos la pasamos sacando cadáveres del agua, es lo peor que he vivido como ser humano?. A raíz del terremoto de Haití en el año 2010, el actor de Hollywood estableció una organización para ayudar a todo aquél que lo necesite. PENN-master675 Sean Penn, en la foto, se encuentra ayudando a un refugiado a cargar sus pertenencias a un albergue en Haití.  A continuación, les presentamos la carta que el actor presentó públicamente por segunda vez. Sr. Presidente, Sr. Cheney, Srta. Rice y demás personas implicadas: En efecto, los Estados Unidos tienen una historia llena de esplendor, de hecho los Estados Unidos son aún en la actualidad una superpotencia militar devastadora; y teniendo en cuenta que en ausencia de un Congreso competente o valiente y de ciudadanos dispuestos a manifestarse, todo ese poder se encuentra en sus manos; son ustedes los que le han dado un uso inadecuado y se han convertido así en el enemigo más devastador de nuestro país y de nuestra constitución. Ustedes han destrozado nuestro país y nuestros corazones. La sangre que se derrama innecesariamente por su culpa y, por consiguiente, también por la nuestra, ahoga la libertad, la seguridad y el sueño que pudo haber representado Estados Unidos. Se nos pide que autocensuremos cualquier palabra que pudiera considerarse incendiaria, si es que creemos que esta guerra debe terminar hoy. Nos atemorizamos cuando ustedes nos señalan con el dedo y nos dicen que ?apoyemos a nuestras tropas?. Bueno, ustedes y los expertos aduladores que están de su lado, aquellos que les apañan sus crímenes y errores, pueden tomar sus argumentos y metérselos donde mejor les quepan. No nos vamos a dejar engañar nuevamente. Vamos a dejar las cosas bien claras. Sí, apoyamos a nuestras tropas desde nuestra posición, mientras ustedes los explotan a ellos y a sus familiares. El veredicto está claro. Ustedes mintieron, fueron cómplices y explotaron a sus propios compatriotas, y más que todo, a nuestras tropas. Ustedes, señores Bush y Cheney y usted Señorita Rice son personas villanamente y criminalmente indecentes, seres humanos espantosos, incompetentes incluso para cumplir su propio programa, diseñado para su propio beneficio, al tiempo que se comportan de manera trágicamente negligente y destructiva con respecto a nuestro país. Tengo una pregunta para sus hijas Sr. Bush. Ellas ya no son niñas. ¿Apoyan ellas su política en Irak? Si lo hacen ¿Cómo se atreven a no estar vestidas de uniforme, mientras los hijos de negros, blancos, asiáticos e hispanos pobres, y de todos los otros hombres y mujeres estadounidenses de clase trabajadora son masacrados, mutilados y enviados de vuelta a este país bajo el velo de las tinieblas? Ahora gracias a que he estado en las calles de Bagdad durante esta guerra de ocupación, fuera de la Zona Verde, sin protección, mientras que ustedes no; he conocido a los niños que viven allí. En ese país de 25 millones de habitantes, estos niños han sido testigos de un diluvio de muertes de civiles a su alrededor, que suman el equivalente a doscientos 11 de septiembre en solamente cuatro años de guerra. Doscientos 11 de septiembres. Doscientos 11 de septiembre. ¿Acaso ahora quieren lanzar amenazas contra Irán? Déjenme decirles algo acerca de Irán, porque yo he estado allí y ustedes no. Irán es un gran país. Un gran país. Su pueblo está formado por personas excelentes y si le damos a ese liderazgo corrupto (al atacar a Irán militarmente) la oportunidad de unir a ese gran país en el odio contra nosotros, estaríamos renunciando a uno de los aliados futuros más prometedores que pudiéramos tener en decenios. Si es que realmente saben algo acerca de Irán, sabrán exactamente a que me estoy refiriendo. Toda la influencia geopolítica que ustedes han desperdiciado agresivamente por todo el mundo... hablando de desperdiciar, ¿qué hay de los mil millones quinientos mil dólares que nuestras fuerzas armadas gastan en Irak cada día, cuando el equivalente a tres semanas de lo que se gasta en la guerra sería suficiente para pagar el costo de un proyecto visionario para reconstruir Nueva Orleáns y aliviar a todo el continente africano de la hambruna y la diseminación de enfermedades? Sin mencionar los fondos que ahora son necesarios, no solo para reconstruir los sistemas de educación y salud, sino también para dar ayuda y atención a los veteranos de esta guerra, tanto estadounidenses como nuestros aliados y amigos iraquíes que lo han perdido todo. Ustedes dicen que hemos mantenido la guerra contra el terrorismo alejada de nuestras costas al responder a un criminal acto de terrorismo con una agresión unilateral patrocinada por el estado, en un país que no tuvo ninguna participación en el crimen inicial. Que esta guerra sería librada en Irak y no aquí. Ellos no son nuestro inodoro. Ellos son seres humanos, cuyas vidas, aunque una vez oprimidas por Saddam, ahora transcurren en el infierno de Dante. Para concluir, dirijo mis comentarios finales al auditorio. Todos nos mostrarnos amables hace poco tras el triste fallecimiento del ex presidente Ford. Expertos en política y sus principales protagonistas de todas las tendencias recordaron con elogios el perdón presidencial que este concediera a Richard Nixon, al declarar que una nación dividida encontró la unidad. ¿Qué vigencia tiene este precedente disuasivo? ¿Dónde está la justicia ahora? Unámonos no solo para detener esta guerra ahora sino también para que este gobierno rinda cuentas. Sin un juicio político la justicia no prevalecerá, ni en nuestro tiempo ni en el de nuestros hijos. Y aclaremos tanto a los demócratas como a republicanos que no estamos dispuestos a esperar hasta el 2008 para escucharlos decir otra vez. ?Si hubiera sabido entonces, lo que ahora sé...?. Aunque se le llamara una victoria, lo que vimos ayer fue una Cámara de Representantes que no pudo unirse para representar ni a la conciencia ni a sus electores. Es una tragedia que la dirección del Partido Demócrata en el Congreso se niegue a permitir que la Cámara vote con relación a la enmienda presentada por Bárbara Lee para lograr una retirada, con provisión total de fondos, de las tropas de Estados Unidos en Irak para fines de este año. Los miembros de la élite estuvieron en contra de la propuesta, y pospusieron el día del juicio final que debe llegar lo más pronto posible, la retirada total de las tropas estadounidenses de Irak. Hay candidatos presidenciales que comprenden esto. Nosotros si tenemos candidatos conscientes. Como están las cosas en estos momentos, votaré por Dennis Kucinich que ha luchado contra esta guerra desde el principio. Usted pudiera decir que Kucinich no va a ganar. Bien, nosotros tenemos una oportunidad para restablecer la credibilidad de la democracia de acuerdo a como la concibe el mundo en general. Nosotros podemos destituir a nuestro actual presidente. Podemos escoger al próximo presidente. Usted y yo, el granjero en Wisconsin, los muchachos de Google, y Bill Gates. Depende de nosotros escoger. ¡¿Por qué no lo hacemos?!