La República Democrática del Congo es el país más grande del continente africano después de Sudán. Es considerado un país megadiverso, ocupando partes de los Grandes Lagos de África o de la Selva del Congo, y albergando uno de los mayores índices de biodiversidad del planeta, si bien tan solo un 12% de su territorio está protegido según datos oficiales.
El país es además muy rico en recursos minerales diversos como el oro, el diamante o el cobre, entre otros, y dispone del 80% de las reservas mundiales estimadas de coltán, un compuesto estratégico para el avance tecnológico gracias a sus propiedades, con aplicaciones en los campos de la telefonía móvil, la fabricación de ordenadores, videojuegos, armas inteligentes, e incluso en medicina, industria aeroespacial o la levitación magnética, y que constituye una de las causas principales de los conflictos bélicos que tienen lugar en el centro del continente africano.
Siendo uno de los países más ricos del mundo en recursos naturales, se encuentra a la vez entre los menos desarrollados (ocupa el penúltimo puesto en el Índice de Desarrollo Humano). Esta aparente contradicción es comúnmente conocida como la "maldición de los recursos" o la ?paradoja de la abundancia?.