Amani Al-Khatahtbeh lleva seis años revolucionando el discurso de la mujer musulmana. En la habitación de Nueva Jersey donde nació hace 23 años, creó la web MuslimGirl, que este año se ha convertido, como presume, «en la primera empresa musulmana» en figurar en la lista Forbes. Su sueño se convirtió en realidad tras ver su nombre entre los jóvenes menores de 30 años más influyentes en los medios de comunicación. Graduada en Ciencias Políticas y Estudios de Oriente Medio en la Universidad de Rutgers (Nueva Jersey), inició el primer blog en EEUU sobre mujeres musulmanas cuando sólo tenía 17 años. La necesidad de conectar con otras chicas frustradas por la imagen que proyectaban los medios sobre ellas fue la clave, sobre todo tras los atentados del 11-S.
Tras estrenarse como uno de los nuevos rostros del feminismo para la revista Teen Vogue -la primera vez que unas chicas con hiyab aparecen en portada-, Amani explica a PAPEL que «las empresas están despertando y dándose cuenta de que las musulmanas somos también personas influyentes y con gustos independientes». Lamenta que las mujeres «siempre hablaron pero nunca formaron parte de la conversación. Ahora estamos preparadas para aprovechar la atención que nos brindan».
Con el encabezado Muslim Women Talk Back (las musulmanas se defienden, en inglés), la empresaria clama que ser mujer, americana y musulmana es «bastante difícil». Y mucho más tras el discurso de políticos como Donald Trump. «Creen que somos unas pobres víctimas pero se equivocan», aclara después de publicar en su web un manual de seguridad para mujeres ante situaciones de crisis.
En muchas ocasiones se asimila el velo islámico con la opresión. Sin embargo, para Amani siempre ha significado un símbolo de valor y fuerza. Aunque últimamente aquellas mujeres que llevan el hiyab se estén convirtiendo en «el objetivo de actos islamófobos ya que es evidente la fe que profesan al portar el velo», según informa el diario, El Mundo.
Fuente: http://bit.ly/1VtfIl6