El discurso de despedida de Obama en Chicago fue un misto de autoelogio y de advertencias amenazadoras a su sucesor.
En su primer mandato engañó a los electores con una oratoria "moralista y reformadora". En el segundo los decepcionó. Entró en la Casa Blanca comprometiéndose a enfrentar el engranaje de Wall Street. Olvidó luego la promesa. Favoreció escandalosamente a la banca y el gran capital.
Fue un presidente amoral. Distinguido con el Nobel de la Paz, desencadenó más guerras que su reaccionário antecesor George W. Bush
En las últimas semana promovió una campaña contra Rusia, acusándola de, a través de hackers, haber interferido en las elecciones estadounidenses en beneficio de Trump. Esas acusaciones , carentes de pruebas, culminaron con la expulsión de 35 diplomáticos de la embajada rusa en Washington.
Putin, sereno, no revidó a la provocación.
El discurso de despedida de Barack Obama fue una pieza de retórica de casi una hora. Insistió mucho en llamamientos a la unidad y la esperanza, y en amenazas a la democracia, pero se abstuvo de pronunciar el nombre de Trump .
Fueron los EE.UU. y no Rusia que en el ámbito de una estratégia de dominación mundial, han intervenido repetida e ilegalmente en las ultimas décadas en otros países, nombradamente en procesos electorales.
Las llamadas «revoluciones de terciopelo» en países del este europeo fueron promovidas y financiadas por EE.UU.
En lo que concierne a intervenciones criminales es inocultable que EE.UU. preparó y financió el golpe fascista de Pinochet en Chile , bombeó Panamá y Granada,y estuvo involucrado en los golpes de Honduras y Paraguay. No olvidamos que organizaron con el Reino Unido y Francia la invasión y destrucción de Libia. La secretaria de Estado Hillary Clinton celebró con alegría el asesinato de Kaddafi.
La más reciente interferencia norteamericana en asuntos internos de otros países ocurrió en Ucrania donde financiaron y apoyan las organizaciones fascistas que allí tomaron el poder.
Una documentación irrefutable prueba también que el gobierno de Obama financió y apoya organizaciones terroristas en Medio Oriente, como el ISIS.
Los gobiernos y los medios europeos empezaron ya con cánticos de elogio a Barack Obama, pero la apología farisaica del hombre y del estadista serán desmentidas por la historia . Él será recordado por haber sido, como presidente de Estados Unidos, el ideólogo de una política de permanente amenaza a la humanidad.
Fuente: Resumen Latinoamericano