Ibtihaj Muhammad es la primera atleta norteamericana en llegar a unos Juegos llevando el velo musulmán. Con 30 años cuenta además con dos carreras, una firma de ropa y aspira a una medalla en esgrima.
A sus 30 años, Ibtihaj Muhammad es toda una celebridad en el país al ser la primera mujer norteamericana que competirá en unos Juegos Olímpicos vistiendo hiyab, informó el diario El País.
Esta tiradora de esgrima es el espejo en el que se miran no solo miles de mujeres, sino también las minorías afroamericanas y musulmanas en uno de los momentos más convulsos de las últimas décadas.
?La fe es extremadamente importante para mí, siempre lo ha sido. Mi hiyab (el velo que cubre la cabeza de las mujeres musulmanas), me permite ser yo misma y que no me juzguen por elementos externos, como el pelo o la figura. Siento que posibilita a la gente concentrarse en otras cosas, como aquello que tengo que decir?, confesó en una entrevista.
El compromiso de deponer la arcaica imagen de la mujer musulmana y afroamericana que mucha gente sigue teniendo, y adaptarlo a la realidad del siglo XXI, le ha llevado a fundar una compañía de moda. Bautizada como Louella, en homenaje a su abuela, la firma diseña y manufactura su propia ropa que vende online.
Una compañía emergente creada junto a su hermano que se encarga de la producción, mientras ella misma diseña. La idea se le ocurrió tras comprobar desesperada que no podía encontrar ningún vestido adecuado para acudir a una boda, sin que fuera demasiado corto o ceñido. Louella actualiza los estereotipos con diseños elegantes y modernos, pero respetuosos con sus ideas gracias a los patrones vaporosos, las túnicas y faldas hasta los pies y los estampados actuales.
Considerada la mejor del país en su etapa escolar, Ibtihaj Muhammad fue aceptada por la prestigiosa universidad de Duke con una beca escolar y tiene una doble titulación en Relaciones Internacionales y Estudios Africanos. En 2012 consiguió clasificarse para los Juegos Olímpicos de Londres pero una inoportuna lesión de muñeca le apartó del equipo norteamericano.
Lejos de desanimarse, Muhammad volvió a prepararse para llegar a Río y cumplir su sueño de convertirse en la primera atleta del país que compite con hiyab. Ahora, con un puesto en el ranking de las 10 mejores esgrimistas del mundo, afronta la cita brasileña con la ambición de morder el metal de las medallas subida al podio.
?Este deporte le permitió expresar su talento atlético, y el uniforme le permitía seguir fiel a su fe. Esta no es solo la historia de Ibtihaj Muhammad. Es la historia de América?, dice de ella Keith Ellison, primer político musulmán elegido para el Congreso estadounidense.
Fuente: AIN