Por Larissa Costas |
A propósito del debate abierto a favor y en contra de la admisión de los refugiados en EEUU, el senador demócrata Chris Murphy hacía referencia irónicamente a este tema en un tuit:
?Bombardeamos vuestros países, creando una pesadilla humanitaria, y luego os encerramos dentro. Es una película de terror, no una política exterior?.
Es decir: los seres humanos que habitan esos países pueden ser bombardeados, pero no refugiados.
Hablemos, por fin, esta tragedia.
De acuerdo con la Convención de Ginebra sobre el Estatuto de los Refugiados, un refugiado es una persona que ?debido a fundados temores de ser perseguida por motivos de raza, religión, nacionalidad, pertenencia a un determinado grupo social u opiniones políticas, se encuentre fuera del país de su nacionalidad y no pueda o, a causa de dichos temores, no quiera acogerse a la protección de su país ??
Una situación sin precedentes desde la Segunda Guerra Mundial: en 2015 nuestro planeta la cifra de desplazados alcanzó a los 65,3 millones de personas se encontraban desplazadas a finales de ese año.
?Comparadas con los 7.349 millones de habitantes de la Tierra, estas cifras muestran que 1 de cada 113 personas en el mundo es actualmente solicitante de asilo, desplazada interna o refugiada.?
Para entonces, el número de personas afectadas por desplazamientos forzosos superó a las poblaciones de países como Reino Unido, Francia o Italia.
Entre los años 2015 y 2016, más de dos millones de refugiados ?procedentes de Siria, Afganistán, Irak, Somalia y otros países que atraviesan circunstancias trágicas? han migrado a Europa, principalmente cruzando el Mediterráneo.
En 2016 esa cifra se redujo drásticamente a poco más de 400 mil. Sin embargo, en los últimos 12 meses, un número récord de personas murió tratando de cruzar el Mediterráneo. A estos datos espeluznantes hay que sumar los más de 80 refugiados fallecidos en campamentos este invierno por la ola de frío en Europa.
Según cifras de la Organización Internacional para las migraciones, en el mundo durante el año 2016, se registraron 7 mil 189 migrantes y refugiados muertos o desaparecidos. 5 mil perecieron en el Mediterráneo, según un reporte difundido el 23 de diciembre del 2016 por la Agencia de la ONU para los refugiados. El dato es revelador en tanto que representa a un 69,55% de las víctimas.
Según un informe de la ODI citado por el medio ruso Sputnick, ?la Unión Europea (UE) ha gastado más de 17 mil millones de euros desde 2014 intentando evitar la inmigración.?
Entre las más polémicas medidas se encuentran la construcción o los planes de construcción de vallas fronterizas por varios países como Hungría (en sus fronteras con Croacia, Serbia y Rumanía), Eslovenia (con Croacia), Austria (con Eslovenia e Italia), Macedonia (con Grecia), Letonia (con Rusia) y Estonia (con Rusia), además de los planes del Reino Unido para construir un muro en Calais , en Francia, para evitar el paso de inmigrantes a través del canal de la Mancha.
Aunque los controles de frontera se han incrementado, no significan la solución del problema: lo que han logrado es empujar a las personas a pasos cada vez más peligrosos.
Los principales movimientos migratorios se registraron a consecuencia de las guerras imperialistas.
A finales del 2014, por ejemplo, El Programa Mundial de Alimentos de la ONU (PMA) anunció recortes en su prepuesto para los refugiados sirios. Declararon que necesitaba 352 millones de dólares para finalizar el año . EEUU mandó 500 millones, pero destinados al entrenamiento y armamento de yihadistas. Una nueva reducción del programa de alimentos se efectuó a partir del 1 de Julio del 2015.
En septiembre de ese año, la agencia a cargo de la vigilancia de las fronteras de la Unión Europea, advirtió sobre el incremento del tráfico de pasaportes sirios.
El ministro del Interior de Alemania, Thomas de Maizieres, denunció que migrantes de todo el mundo, que ni siquiera hablaban árabe, estaban haciéndose pasar por refugiados con esos pasaportes. Lo que pasó inadvertido es que, incluso antes de la Guerra, Siria no imprimía los pasaportes en su territorio, sino en una imprenta en Francia.
La Guerra en Siria a finales de 2015 había conducido al menos a 4,9 millones de personas al exilio como refugiados, y había desplazado a 6,6 millones internamente, afectando más de la mitad de la población de Siria. No se atribuyó al hambre el desplazamiento de sirios, se le daba un papel de figurante al ISIS, para señalar con el índice a Bashar Al Assad.
En Irak, tras la instalación del monstruo financiado por los EEUU y conocido como el ISIS, se habían desplazado a finales de 2015 a 4,4 millones de personas internamente y generado casi un cuarto de millón de refugiados.
La guerra civil en Yemen, que comenzó en 2015, contabilizaba a finales de diciembre 2,5 millones de desplazados: más nuevos desplazados que cualquier otro conflicto en el mundo.
Hay que mencionar a los 5,2 millones de palestinos refugiados y medio millón de libios forzados a huir de sus hogares y que permanecen en el país, más otros afectados por situaciones de menor envergadura.
Estos datos nos llevan a una sola conclusión: la región de Oriente Medio y Norte de África sumó más desplazamiento que ninguna otra. Cada minuto, en el mundo, 24 personas son forzadas a desplazarse. El 54% de los refugiados en el mundo provienen de Siria, Afganistán y Somalia. 51% son menores de 18 años, de ellos, 98 mil 400 son niños solos, sin representante.
La guerra es un temor poderoso
Una situación sin precedentes desde la Segunda Guerra Mundial: en 2015 nuestro planeta la cifra de desplazados alcanzó a los 65,3 millones de personas se encontraban desplazadas a finales de ese año.
?Comparadas con los 7.349 millones de habitantes de la Tierra, estas cifras muestran que 1 de cada 113 personas en el mundo es actualmente solicitante de asilo, desplazada interna o refugiada.?
Para entonces, el número de personas afectadas por desplazamientos forzosos superó a las poblaciones de países como Reino Unido, Francia o Italia.
Entre los años 2015 y 2016, más de dos millones de refugiados ?procedentes de Siria, Afganistán, Irak, Somalia y otros países que atraviesan circunstancias trágicas? han migrado a Europa, principalmente cruzando el Mediterráneo.
En 2016 esa cifra se redujo drásticamente a poco más de 400 mil. Sin embargo, en los últimos 12 meses, un número récord de personas murió tratando de cruzar el Mediterráneo. A estos datos espeluznantes hay que sumar los más de 80 refugiados fallecidos en campamentos este invierno por la ola de frío en Europa.
Según cifras de la Organización Internacional para las migraciones, en el mundo durante el año 2016, se registraron 7 mil 189 migrantes y refugiados muertos o desaparecidos. 5 mil perecieron en el Mediterráneo, según un reporte difundido el 23 de diciembre del 2016 por la Agencia de la ONU para los refugiados. El dato es revelador en tanto que representa a un 69,55% de las víctimas.
Según un informe de la ODI citado por el medio ruso Sputnick, ?la Unión Europea (UE) ha gastado más de 17 mil millones de euros desde 2014 intentando evitar la inmigración.?
Entre las más polémicas medidas se encuentran la construcción o los planes de construcción de vallas fronterizas por varios países como Hungría (en sus fronteras con Croacia, Serbia y Rumanía), Eslovenia (con Croacia), Austria (con Eslovenia e Italia), Macedonia (con Grecia), Letonia (con Rusia) y Estonia (con Rusia), además de los planes del Reino Unido para construir un muro en Calais , en Francia, para evitar el paso de inmigrantes a través del canal de la Mancha.
Aunque los controles de frontera se han incrementado, no significan la solución del problema: lo que han logrado es empujar a las personas a pasos cada vez más peligrosos.
Los principales movimientos migratorios se registraron a consecuencia de las guerras imperialistas.
A finales del 2014, por ejemplo, El Programa Mundial de Alimentos de la ONU (PMA) anunció recortes en su prepuesto para los refugiados sirios. Declararon que necesitaba 352 millones de dólares para finalizar el año . EEUU mandó 500 millones, pero destinados al entrenamiento y armamento de yihadistas. Una nueva reducción del programa de alimentos se efectuó a partir del 1 de Julio del 2015.
En septiembre de ese año, la agencia a cargo de la vigilancia de las fronteras de la Unión Europea, advirtió sobre el incremento del tráfico de pasaportes sirios.
El ministro del Interior de Alemania, Thomas de Maizieres, denunció que migrantes de todo el mundo, que ni siquiera hablaban árabe, estaban haciéndose pasar por refugiados con esos pasaportes. Lo que pasó inadvertido es que, incluso antes de la Guerra, Siria no imprimía los pasaportes en su territorio, sino en una imprenta en Francia.
La Guerra en Siria a finales de 2015 había conducido al menos a 4,9 millones de personas al exilio como refugiados, y había desplazado a 6,6 millones internamente, afectando más de la mitad de la población de Siria. No se atribuyó al hambre el desplazamiento de sirios, se le daba un papel de figurante al ISIS, para señalar con el índice a Bashar Al Assad.
En Irak, tras la instalación del monstruo financiado por los EEUU y conocido como el ISIS, se habían desplazado a finales de 2015 a 4,4 millones de personas internamente y generado casi un cuarto de millón de refugiados.
La guerra civil en Yemen, que comenzó en 2015, contabilizaba a finales de diciembre 2,5 millones de desplazados: más nuevos desplazados que cualquier otro conflicto en el mundo.
Hay que mencionar a los 5,2 millones de palestinos refugiados y medio millón de libios forzados a huir de sus hogares y que permanecen en el país, más otros afectados por situaciones de menor envergadura.
Estos datos nos llevan a una sola conclusión: la región de Oriente Medio y Norte de África sumó más desplazamiento que ninguna otra. Cada minuto, en el mundo, 24 personas son forzadas a desplazarse. El 54% de los refugiados en el mundo provienen de Siria, Afganistán y Somalia. 51% son menores de 18 años, de ellos, 98 mil 400 son niños solos, sin representante.
¿Soluciones?
Si comparamos el mapa de las principales zonas de desplazamiento forzado de los últimos años, con el de los países bombardeados por Estados Unidos, las coincidencias son significativas. De modo que, para solucionar lo que han llamado ?crisis de refugiados? sería muy útil que los países de la OTAN y de la UE dejaran de hacerle comparsa a las ansias bélicas de sus señorías imperiales.
La Otra Guerra
Una vez que estos migrantes y refugiados salen de la guerra, entran en otro campo de batalla. El 22 de enero, un joven inmigrante falleció en ahogado en el canal de Venecia. Sus últimos minutos los vivió clamando por ayuda. Los que le veían morir, se limitaron a lanzarle dos salvavidas y a proferirle insultos. ?Alemania registró un total de 970 ataques en 2016 contra centros de acogida de refugiados, informó el Ministerio de Interior. Sin embargo, diversos medios locales aseguran que las autoridades alemanas tienen constancia de otros dos mil 396 actos delictivos cometidos contra refugiados fuera de los mencionados albergues? La portavoz de Izquierda Unida en el Parlamento Europeo, Marina Albiol denunció ?desde Estambul- que ?Turquía está deportando a afganos e iraquíes a sus países de origen con el dinero y el beneplácito de la UE. Están siendo deportados a países en guerra, devolviéndolos a las bombas y violando los convenios internacionales?. Así mismo, reportó que recibió denuncias de ?abusos, violencia física y violencia sexual en los centros de detención y en los campos de refugiados y refugiadas?. Según las ONG consultadas por la delegación de europarlamentarios, los sirios y sirias que tratan de rehacer sus vidas en Turquía ?están siendo víctimas de una explotación brutal?. ?Los que trabajan, lo hacen en fábricas por sueldos míseros y sin tener ningún tipo de derecho reconocido?, agregó Albiol. El Centro de Recursos de Negocios y Derechos Humanos (BHRCC) denunció a principios de febrero del 2016 que 26 marcas europeas de ropa, someten a niños sirios a trabajo infantil en los talleres de sus proveedores en Turquía. Sólo dos de ellas, tomaron medidas para revertir la situación.