El 29 de noviembre fue el Día Internacional de Solidaridad con el Pueblo Palestino. Organizaciones de la sociedad civil refuerzan un llamado internacional de "presión no violenta" para la desocupación de la Franja de Gaza y de Cisjordania por parte de Israel.
Para nosotros, [el 29 de noviembre] más que festejo es un día de luto", explicó a Sputnik la presidenta de la Federación de Entidades Argentino-Palestinas, Tilda Rabi. A su juicio, ser solidario con el pueblo palestino hoy significa "recibir el llamado que está haciendo Palestina con respecto al fin de la ocupación, al fin de la colonización y la limpieza étnica".
La ampliación de los asentamientos en Cisjordania y Jerusalén Este, donde residen cerca de 500.000 israelíes, actúa como el principal factor de tensión en las relaciones entre Israel y la comunidad internacional.
Rabi también resaltó la importancia del llamado de boicot por parte de "más de 160 organizaciones" de la sociedad civil palestina. Actualmente, hay una convocatoria específica de boicot contra la empresa de productos de informática Hewlett Packard (HP). "Ellos producen computadoras y sistemas de información que son utilizados en contra del pueblo palestino", afirmó Pedro Charbel, coordinador de campañas para América Latina del Comité Nacional Palestino del Movimiento Boicot, Desinversiones y Sanciones (BDS).
"Hacen los sistemas que son utilizados para reforzar el bloqueo en la franja de Gaza, están en los puntos de control, participan en los sistemas y equipos de las prisiones donde hay miles de palestinos cautivos, incluyendo niños. HP es un ejemplo de la complicidad internacional y de los vínculos que empresas de todo el mundo tienen con las violaciones de Israel. Entonces si uno plantea la solidaridad con el pueblo palestino hay que escucharlo", agregó el experto brasileño, quien también investiga la temática de migración, asilo y habitación en la Universidad de San Pablo (USP), en Brasil.
El Movimiento BDS promueve desde 2005 una "presión no violenta para que Israel cumpla con el derecho internacional" a través de boicots a empresas que actúan en el país. La estrategia trata de ejercer presión "para que Israel termine con la ocupación de Cisjordania y de la Franja de Gaza, que se respete el derecho de los refugiados palestinos de volver a sus hogares".
De acuerdo al internacionalista, la estrategia ha demostrado su impacto en la medida que distintas empresas han anunciado su salida del mercado israelí, además de leyes y presupuestos impulsados por Israel para combatir la iniciativa. "La mayor prueba que tenemos de que el movimiento es efectivo son los esfuerzos israelíes para frenarlo", evaluó.
La presidenta de la federación argentina recordó que "la colonización sigue avanzando más allá de los acuerdos internacionales. Se expolia al pueblo palestino, se lo persigue, se le destruye sus posibilidades de vivir dignamente desde el simple hecho de no poder contar con la calidad de agua que quisieran. Son los colonos quienes la extraen directamente. Los palestinos lo tienen prohibido y la tienen que comprar", denunció
"Existir en Palestina significa resistir. Si estamos hablando de solidaridad con Palestina hay que tener una solidaridad eficaz no solo a nivel retórico", observó Charbel.
Fuente: Sputnik News