?Existe un gobierno permanente en Estados Unidos más allá de republicanos y demócratas?
En cuanto al reestablecimiento de las relaciones diplomáticas con Cuba y a la relación con los países bolivarianos, no puede esperarse nada demasiado nuevo por parte de los dos candidatos. Trump, con un discurso más aislacionista, insiste en que no hay que gastar recursos ?promoviendo la democracia? en países que no la quieren. Su discurso xenófobo y anti-hispano cosecha rechazos en América Latina. Por eso los gobiernos de derecha en la región, a pesar de tener una prédica que a priori sintonizaría más con las propuestas del magnate inmobiliario, señalaron que prefieren a Clinton en la Casa Blanca. Clinton garantizaría la continuidad de las políticas de Obama y tendría mejores condiciones para avanzar con el TPP, al que miran con esperanzas no solo los gobiernos neoliberales. Un eventual triunfo de Trump complicaría la estrategia estadounidense de recuperar el dominio en Nuestra América, desafiado en los últimos años. La victoria de Clinton, en cambio, implicaría mayor continuidad, pero más agresiva hacia los gobiernos no alineados.
-¿El gobierno argentino mantiene afinidad ideológica con alguno de los candidatos en particular?
?Macri tiene una vieja relación de negocios con la familia Trump, y hasta lo alojó personalmente en en su quinta Los Abrojos, hace algunos años. Además, podríamos decir que tiene afinidad electiva por Trump, por ser ambos empresarios y con un discurso neoliberal y promercado. Sin embargo, tanto él como la canciller Malcorra declaran públicamente que prefieren que gane Clinton. Suponen que así habrá continuidad y podrán seguir alineados y subordinados a Washington sin pagar un costo interno. En esa línea, de avanzar el TPP que en su momento impulsó Hillary como Secretaria de Estado, Macri podría llevar al país a sumarse a este mega acuerdo de libre comercio. Trump, como decíamos antes, generaría más rechazo y reflotaría un sentimiento anti-yanqui, con lo cual la subordinación de Macri a la agenda de Washington tendría un mayor costo político interno. -Tanto Clinton como Trump, ¿tienen políticas concretas para paliar la crisis económica que atraviesa Estados Unidos desde hace varios años? -En sus discursos, Clinton enfatiza que van por el buen camino y que lo peor de la crisis ya pasó, mientras que Trump señala que Estados Unidos está estancado, no crece hace años, se desindustrializó y perdió millones de empleo. Clinton promete más libre comercio para volver a crecer, mientras que Trump se inclina por una prédica proteccionista. Dice que va a renegociar los tratados de libre comercio y obligar a las empresas estadounidenses a volver a producir en su país, y a la vez insiste con la receta neoliberal de bajar impuestos a los ricos y achicar el Estado, para que las empresas ganen competitividad e inviertan. Ninguno de los dos se enfoca en los aspectos estructurales de la crisis y, como bien señaló el moderador del tercer y último debate, más allá de sus propuestas, las consecuencias de ambos programas serían una escalada aún mayor del déficit fiscal y el endeudamiento público, que ya supera holgadamente el 100% del PBI anual estadounidense. O sea, ninguno tiene un plan para superar el estancamiento estructural de la economía estadounidense. Esto lo señaló Trump en el debate del 19 de octubre: India crece al 8% anual, China al 7% y Estados Unidos al 1%.