No, no lo está. Este mar que a su vez es un lago ubicado en territorio palestino, recibió su nombre injustamente porque nadie había visto (en siglos) un pez o una planta en sus estériles aguas. Sin embargo, lejos de la realidad de nuestra limitada vista humana, hay todo un mundo de microorganismos capaces de vivir en las más extremas condiciones (como algunos tipos de bacterias y algas unicelulares).