Cuando Siria resuena con fuerza en el corazón, nada puede detener la voluntad del que quiere volver a su país y de expresar su amor y pertenencia a su nación en peligro, amenazada de destrucción, donde cada uno puede tener un papel, sea cual sea, para salvarla y construirla de nuevo.
Residiendo lejos o en países vecinos, muchos sirios han elegido regresar a su tierra natal, a su región, para ayudar a los que se han quedado hasta ahora, para participar en la re-construcción del país.
Cuenta la periodista Nadine Sayegh que como Muna, madre de 2 chicos, cuyo marido se quedó en Damasco para trabajar, otras familias como las de Basma, Ibtisam, Zeina o Carine? también eligieron regresar de El Líbano y escolarizar a sus hijos en los numerosos colegios todavía abiertos en los diferentes lugares geográficos de Siria.
Farah, madre de familia, se fue a vivir a El Líbano, y eligió regresar en septiembre 2015: ?Por mucho que intentemos integrarnos y considerar ese país de acogida como el nuestro, la realidad era diferente. Ya sea cristiano o musulmán, rico o pobre, intelectual u obrero, uno se siente siempre extranjero ahí. La integración era difícil?.
Como ellas, muchas decidieron regresar, y todas decían: ?al menos aquí estamos en casa, y desde aquí podemos ayudar mejor a los desalojados, enfermos y otras organizaciones nacionales en su trabajo social y humanitario?.
Explica Nadine que otras familias volvieron de países más lejos. Como la familia de Yiad, un joven sirio de Homs, que se instaló de nuevo en su ciudad en 2016.
Con la ayuda de sus familiares, se fue a Brasil con su mujer en septiembre 2015.
?Todo pasó muy bien. La acogida, la adaptación, un trabajo similar al que tenía en Siria, y un permiso de residente de 10 años. Todo iba bien, excepto la añoranza que nos acompañaba cada día más. ¡Y eso, era mucho! Decidimos volver, y además de mi trabajo, mi mujer y yo sostenemos una asociación regional que actúa en favor de los desalojados de la guerra?.
También otras familias regresaron de naciones europeas como Alemania o Gran Bretaña.
El Dr. Fadi Rayaa, un joven cirujano instalado en Alemania desde 2003 para acabar su especialización en la implantación del hígado dijo: ?Decidí volver en 2012 cuando me di cuenta del déficit de médicos y la urgencia que representaba mi presencia, aunque sabía que primero tenía que cumplir el servicio militar ¡un servicio de 3 años! Después, encontrar un trabajo, porque tenía una familia numerosa de 3 chicos.
?Y? a pesar de todo, del lujo, de un buen contrato profesional, de todo lo que dejamos en Alemania, y de todas las dificultades que íbamos a encontrar en nuestro cotidiano sirio, estaba listo a aceptar todo porque estaba convencido de la importancia de mi presencia en Damasco.
?Cómo médico no pude quedarme indiferente, pasivo, frente a la destrucción de mi país. Yo pienso que el país no es un hotel, en el que me registro cuando me conviene, y si pierde una de sus estrellas lo cambio por otro. El país representa nuestra identidad, nuestros orígenes, raíces, costumbres, podemos no estar de acuerdo con algunos pensamientos, corrientes o reglas, pero eso no justifica nuestra ausencia u olvido cuando nos necesita.
?Así tomamos juntos esta decisión, mi mujer y yo. Y como estábamos completamente convencidos, era muy fácil convencer a los niños, que iban a vivir una nueva infancia rodeados por la familia, los primos, y otros nuevos compañeros?.
Sostiene Nadie que lo mismo ocurrió al Dr. Ahamd Khaddour, cirujano cardiólogo que decidió regresar a Siria después de 18 años de vida tranquila y cómoda en Gran Bretaña.
?Desde el principio quería hacer algo. Sentía la desinformación de la prensa occidental desde los primeros días de esta larga guerra. Por eso constituí con otros amigos en Londres un club informativo el ?Syrian Social Club? para explicar la realidad de las cosas, de lo que pasaba en nuestro país. Y poco a poco la idea de volver a casa me atormentaba día y noche hasta que tomé la decisión con mi mujer y los chicos en 2014. Encontré un trabajo en seguida en un hospital en Damasco y abrí mi propia clínica, y era una buena oportunidad para los niños para integrar la sociedad siria con sus costumbres, su idioma, y manteniendo al mismo tiempo un toque inglés a nuestro cotidiano.
"A todos los que vacilan en quedarse o volver a casa, les aconsejo que vengan de prisa, hay grandes necesidades de médicos, y otras personas calificadas. Olvidemos nuestras controversias, y seamos útiles para reconstruir nuestro querido país?.
Fuente: Al Mayadeen