El lago de Truk, ubicada en Micronesia, siempre ha sido uno de los lugares favoritos entre los exploradores y buzos. En aquel lugar hay una flota naval japonesa sumergida. En las aguas, hay escombros de los buques de guerra y portaaviones hundidos en 1944. Dicen que hasta la actualidad existe la posibilidad de albergar decenas de bombas sin estallar, por lo que se suele prohibir el buceo en esos lares. Pero esto no impide que la gente se adentre a conocer los misterios que este lugar alberga.