El volcán Kawah Ijen (2.386 metros de altura) ubicado en la meseta de Ijen, en Indonesia, se ha convertido en un popular destino turístico, y un imán para los fotógrafos de todo el mundo interesados en captar las tomas más espectaculares de este lago de aguas ácidas y sus llamas azules o ?blue fire?, que sólo pueden apreciarse por la noche.
El color azul se deba a que cerca del volcán hay un lago de aguas ácidas. Incluso, dicen que es el más ácido del mundo. El color de las llamas se debe a las reacciones químicas creadas por la expulsión de ácido sulfúrico.
El viaje en a esta caldera exige una caminata de dos horas por la ladera del volcán rocoso, más otros 45 minutos hasta la orilla del cráter.