Opinión
El declive de las élites cruceñas y su fracaso en el intento de golpe de estado en Bolivia
Roberto Chambi Calle[1]
El odio y el racismo ha sumido al estado boliviano en una crisis cuyos orígenes están en la intolerancia de las elites y las logias de poder, las que hoy están en los principios de su final, pues su objetivo era tumbar al estado Plurinacional, queriendo repetir los mismos métodos del año 2019 contra el primer presidente indígena, hoy esos deseos se van cristalizando pero no para el presidente boliviano Luis Arce Catacora sino para Luis Fernando Camacho (Gobernador de Santa Cruz) quien por su autoritarismo fascistizado y su incapacidad en la administración regional debe renunciar a su cargo si quiere la pacificación de Santa Cruz..
Las muestras de voluntad para el diálogo en relación al censo 2024, hoy se han empantanado por los deseos mezquinos de la dirigencia cívica cruceña (Santa Cruz) quienes en la práctica fracasaron en sus demandas proclives a la demagogia y al favorecimiento a sus empresas y castas de poder.
Estas logias y clanes familiares (Clan Monasterio, Marinkovic, Kuljis, Saavedra Bruno, Roda, Paz Hurtado, Clan Camacho, así como las logias de los Toborochis y los Caballeros del Oriente) ayudados por sus aparatos mediáticos se han dado a la tarea de querer derrocar al presidente constitucionalmente elegido, y que para lograr su cometido han tratado y tratan inocuamente de continuar con esta empresa. Lo cierto es que el gobernador de Santa Cruz, el presidente del Comité Cívico Rómulo Calvo y el Rector de la Universidad Gabriel René Moreno no saben cómo salir del pantano que crearon para pulverizar el orden constitucional boliviano, es tanta su estupidez que hoy están con el lodo casi en sus narices, sus estertores denotan la muerte de su “liderazgo” del odio, el racismo y la intolerancia hacia los “Salvajes”, los “Collas de mierda”, y los “masi burros”.
Desde el año 2006 se ha venido apostando por la consolidación del estado Plurinacional, el mismo que se concretó el 2009 con la nueva Constitución Boliviana, la que hasta la fecha ha sido el caldo de cultivo para todo tipo de directrices, normativas y políticas de estado que vayan en favor y defensa del pueblo boliviano.
Lamentablemente los resabios de la colonización y el eurocentrismo aún son practicados por las castas y logias cruceñas ya que en días pasados el subgobernador Daniel Velásquez bajo órdenes de Camacho, incitado por su odio desmedido, con un cable de acero en mano quiso fustigar (“Chicotear”) a un grupo de Mujeres ayoreas que estaban bloqueando la carretera, cansadas por la falta de víveres y alimentos producto del paro cívico. Este grupo de mujeres valientes lograron echar al subgobernador y sus huestes quien después dirigiendo a paramilitares bajo la capa de la gobernación y el comité cívico destruyeron con maquinaria pesada, así como quemaron sus viviendas (21); el delito; ser “Ayoreos”, “Guarayos” y no bolivianos….
El odio, el racismo y la discriminación han sido los principales actores de estos últimos días en el país andino, impulsadas por las castas oligárquicas, las mismas que voltearon el orden constitucional boliviano el año 2019. Estos grupos de poder entronizados en una región en donde ellos creen ser los “dueños” absolutos quieren doblegar y humillar no solo a un pueblo sino a toda la nación Boliviana, pues el país andino tiene nueve regiones (departamentos) los mismos que en varias reuniones hasta la última del día viernes 28 de octubre con la presencia de los ocho gobernadores y más de 300 alcaldes a nivel nacional en aras de un consenso definieron que la fecha del Censo en Bolivia será definido a nivel técnico de acá a 30 días o en su defecto se realizará el 2024.
La arremetida de estos grupos de poder no ha cesado, y si los gobernantes y los dirigentes de los movimientos sociales no cauterizan estas acciones desestabilizadoras seguramente seguirán incendiando el país; inoculando odio, racismo, intolerancia y discriminación. Por ello es sumamente importante que el pueblo y el gobierno de los movimientos sociales entiendan que este tipo de arremetidas deben ser controlados a tiempo; “Camarón que se duerme se lo lleva la corriente”.
Luis Fernando Camacho, Rómulo Calvo y todo su sequito aun no comprenden o no quieren comprender que sus métodos para aceptar la democracia boliviana son anacrónicos, ellos deben reconocer su rotundo fracaso, en ese contexto la autoridad del estado legitimada por el voto del pueblo (55% ) debe hacer uso de todos los recursos que la constitución otorga para salvaguardar el estado de derecho, pues en Bolivia ya no existen amos, emperadores ni patrones.
Roberto Chambi Calle
[1] Jurista y analista en RRII