La vieja carretera del norte boliviano denominada ?Camino de la Muerte? se construyó en la década del ?30, con mano de obra de paraguayos tomados prisioneros en la Guerra del Chaco. Se encuentra en una fantástica geografía que atraviesa distintos pisos geológicos y de alturas.
En esas coordenadas el clima varía desde el Altiplano con cero grado, neviscas, neblinas y lluvias, al calor húmedo de la selva que supera los 30 grados centígrados. El nombre de ?Camino de la Muerte? se debe a la gran cantidad de víctimas que se produjeron en esa carretera a lo largo de los años en que se utilizó como única vía. Se calculan 85 mil muertos hasta 2006. El "Camino de la Muerte" se inicia en lo más alto del camino que une La Paz con Coroico (Nor Yungas), a 4500 msnm., en "La Cumbre". Fue abierto entre 1932 y 1935 y por muchos años fue la única alternativa que unía La Paz con las provincias de Los Yungas y otras al norte. En 1995 fue oficialmente declarado el "camino más peligroso en la tierra" por el Banco Interamericano de Desarrollo después de que en 1994 murieran más de 200 personas en 26 accidentes. Actualmente existe una alternativa mucho más segura, pero este camino es aún usado por ciclistas y el ocasional conductor que desea tomar un atajo por este camino más corto. Los primeros 20Km están asfaltados, pero luego el camino es de tierra y no excede los 3.5mts de ancho en su mayor parte, lo que por supuesto hace que el encuentro de vehículos que circulan en direcciones opuestas se convierta en un real despliegue de destreza al volante. Los conductores deben dirigir sus vehículos, muchas veces en reversa, hasta quedar a escasos centímetros del abismo. Desde 2006, la vieja ruta sólo tiene un tránsito vecinal y turístico. Entre los usuarios de esa ruta se cuentan numerosos ciclistas que hacen gala de su intrepidez al circularla. Es el antiguo camino de las yungas que une la ciudad de La Paz, capital administrativa y sede del Gobierno boliviano, ubicada a 3.600 metros sobre el nivel del mar, con la zona cocalera. Trepa hasta los 4.700 metros y desciende a 600 y entraña muchos peligros que generan gran adrenalina, que sólo los cultos del deporte de aventura disfrutan.