Los afganos de la localidad Mazar-e-Sharif, testigos y víctimas del nuevo jefe de ISIS en Afganistán, Azizullah Yuldashev, acusaron a Estados Unidos por su liberación.
Aseguraron, además, que los estadounidenses liberaron a Yuldashev de la prisión "inesperadamente, por alguna razón".
"Ellos lo dejaron ir, y ahora ha venido por nuestras tierras", dijo un afgano. Otro agregó que "si quisieran, podrían atraparlo muy rápido".
Yuldashev, hijo del líder del llamado Movimiento Islámico de Uzbekistán, que en 2014 juró lealtad a ISIS, salió en libertad el año pasado de la prisión de Bagram, cerca de Kabul, bajo "extrañas circunstancias", denunció recientemente el Ministerio de Exteriores de Rusia.
En la actualidad, la prisión de Bagram es administrada oficialmente por el Gobierno afgano, pero los locales afirman que todavía "pertenece a EE.UU."
"Bagram pertenece a los estadounidenses, el Gobierno afgano no tiene recursos para su administración. Fueron los estadounidenses quienes liberaron a Azizullah", dijo uno de los líderes de una pequeña milicia local creada para combatir la tiranía de Azizullah.
El terrorista ha asesinado a mucha gente, y asediado a muchos más. No hay fin para sus asesinatos", agregó otra vecina que ha perdido a 25 miembros de su familia, incluido su hijo. "Cortaron las cabezas de la gente, sus piernas, brazos y dedos. A algunas víctimas no pude reconocerlas debido a las barbaridades que les hicieron en la cara", relató otro residente local.
Al Mayadeen