Según el periódico The Guardian, que ha tenido acceso de primera mano a los obreros que trabajan para dos de las compañías más importantes del mundo, sus condiciones son tan pésimas que podría tildarse de esclavitud moderna.
Los hombres han denunciado que fueron engañados sobre su salario, se les confiscaron sus documentos para impedirles que se fueran a del país y han sido amenazados con grandes multas si deciden abandonar el trabajo que realizan.
Según las declaraciones de los trabajadores, el trabajo que realizan es extremadamente difícil, las jornadas en las cadenas de suministro de las empresas son de 14 horas y apenas tienen 45 minutos para comer y siete minutos cada dos horas para beber agua.
"Mi corazón está dolorido. No se me dio el trabajo que se me prometió. Estoy haciendo un trabajo muy difícil. No tengo el sueldo que me prometieron", relata uno de los jóvenes nepalíes con los que ha podido hablar The Guardian.
La mayoría de ellos están contratados por subcontratas pero, en el caso de Samsung, también hay algunos empleados directamente por la empresa. Además de sus pésimas condiciones, los trabajadores aseguran que pagaron más de 1.000 euros a los agentes de reclutamiento en su país de origen para que les dieran trabajo en Malasia.
"Sabemos que nuestros ingresos están por debajo del salario mínimo, ¿pero qué podemos hacer al respecto? Nos sentimos terriblemente porque tenemos un gran préstamo que pagar. Hay que trabajar durante tres años solo para pagarlo", declaró uno de los trabajadores de Panasonic al medio británico.
Pero si las condiciones laborales son duras, las de alojamiento no son mejores.Los trabajadores que trabajan para Panasonic viven en un albergue sombrío en una zona industrial en el que 14 comparten una habitación, un retrete y dos duchas que dan a una cocina con un solo fuego.
Las compañías para las que trabajan aseguran desconocer por completo estas lamentables condiciones y declaran que iniciarán investigaciones para aclarar el asunto. "Nos estamos tomando estas acusaciones muy en serio y si, de hecho, descubrimos que uno de nuestros proveedores han infringido esas leyes o reglamentos, nos aseguraremos y les obligaremos a inmediatamente tomar las medidas correctivas necesarias", ha asegurado Panasonic.
Samsung por su parte asegura que tras la denuncia están investigando a las subcontratas de Malasia que les proporcionan a los empleados. "Si se descubren violaciones, tomaremos de inmediato acciones correctivas y suspenderemos el acuerdo con las compañías que se descubra que realizan las violaciones", sostiene la compañía.
Fuente: PlayGround