Completamente el opuesto a nuestra forma de escribir, los árabes escruben de derecha a izquierda; ¿La razón? En aquella época, al tallar las tablas, el martillo se manejaba con la mano derecha y el cincel con la izquierda; por lo que era mucho más sencillo tallar de derecha a izquierda. Lógico, ¿no?
Existe una excepción: los números, que se leen de izquierda a derecha.