La culpa y las formas de curarla
Por: Husain Ansâriyân
?¡Hombres! Habéis recibido una exhortación procedente de vuestro Señor, remedio para los males de vuestros corazones, dirección y misericordia para los creyentes?. [Corán: 10:57]
La clave de la paz
Cuando el hombre reconoce el hecho importante que ha gastado todos sus años anteriores en adversidad y lejos de conocer a Dios Todopoderoso y Sus bendiciones (tanto aparentes como ocultas) las cuales Dios ha creado y puesto al servicio del hombre total y libremente; cuando él reconoce que estas grandes bendiciones le traen felicidad y lo llevan al bien en esta vida y en la otra; cuando él reconoce que estas bendiciones son la llave que abre las puertas de la Gran Misericordia de Dios; cuando él reconoce que ha gastado la mayoría de las bendiciones de Dios en algo diferente al camino recto y consecuentemente ha sido afligido con diferentes pecados menores y mayores, y ha sufrido una pérdida manifiesta, ha probado la crueldad del servicio a las malas tendencias y lujurias, y ha sido privilegiado por Satanás tanto por dentro como por fuera; cuando entienda esto bien, debe reparar su pasado degradado y sus pecados previos los cuales cometió dada su ignorancia, su negligencia y desobediencia, y también tiene que reparar sus malas acciones, su alma corrupta y su mala moral. Debe arrepentirse y retornar a Dios para que de esta manera el sol de la moral, el cual está lleno de pureza y felicidad, se levante en su alma.
¡Sí! Para recibir la inmensa misericordia de Dios, el hombre debe obtener la fuerza de Su cuidado especial y ganar bendiciones Divinas; debe seguir el camino del arrepentimiento y seguir a Dios. Debe ir por su camino con su corazón, con la luz de su mente, con la intención pura y sincera, con determinación y con un continuo ?ihâd. Debe caminar en este camino con amor y conocimiento para purificar su corazón y alma de los vicios, hechos abominables, transgresiones, deshonestidad y las malas maneras. Así estará listo para ser parte de la caravana de los creyentes puros, de los benevolentes, de los amantes, de los adoradores, de los seguidores del camino de la verdad y los vecinos del recinto Divino. En lugar de vagar en el círculo de la insubordinación y la oscuridad de la furia divina, él vivirá en una estación apropiada para disfrutar la misericordia y el cuidado Divino.
Este despertar y esta atención al pasado de sí mismo, llegando al arrepentimiento y tratando de purificar el alma de pecados aparentes y ocultos se considera como la clave hacia la paz con Dios Todopoderoso y el retorno al campo de su Misericordia. Dado que el arrepentimiento y el regreso a Dios se hallan entre las más grandes adoraciones y los estados que mejor muestran la relación firme entre el hombre y su Creador (como ha sido destacado en muchos versículos coránicos y tradiciones de Ahlul Bayt (P)), entonces, una persona arrepentida tiene que prestar mucha atención a estos menesteres para que pueda hacer esta gran adoración y haga uso de sus muchos beneficios y bendiciones.
La culpa es una enfermedad
Todo ser humano viene a este mundo puro y sano de mente y alma.
La tacañería, la envidia, la hipocresía, la trasgresión y la maldad no son aspectos naturales del hombre; son sentimientos fortuitos que vienen a los hombres dados una serie de factores educativos y sociales o a causa de los efectos de las amistades, etc.
El Profeta (BP) dijo: ?todo ser humano nace con naturaleza (humana), pero sus padres hacen de él un judío o un cristiano (es decir, cambian sus creencias naturales) ?1.
Un profesor, un amigo o una sociedad malformada influyen para que una personalidad se mal forme.
Dados estos efectos, uno puede verse envuelto en errores intelectuales, vicios y malas acciones. Este grupo de errores y pecados corresponde a una serie de enfermedades, pero tiene una cura. El Sagrado Corán confirma esta definición, y declara que hay una manera de recuperarse de estos males y estados de tensión que son el resultado de lagunas latentes en el inconsciente. El Sagrado Corán prescribe una cura efectivísima cuando dice:
?¡Hombres! Habéis recibido una exhortación procedente de vuestro Señor, remedio para los males de vuestros corazones, dirección y misericordia para los creyentes?. [Corán: 10:57]
De acuerdo al Sagrado Corán, esta enfermedad puede ser una causa de la misericordia y el perdón Divinos. Dios dice:
?Serán exceptuados quienes, después de eso, se arrepientan y se enmienden. Dios es indulgente, misericordioso?. [Corán: 3:8]
El Desespero Es Falta De Fe
Se hace bastante claro al estudiar los versículos coránicos y las tradiciones de Ahlul Bayt (P) que los pecados aparentes y ocultos son una enfermedad psicológica y que esta enfermedad es curable por medio del perdón y la misericordia de Dios. Los pecadores debemos tratar de rescatarnos de este peligroso y profundo hoyo; debemos tratar de curarnos de esta enfermedad. Entonces, debe existir una esperanza y una expectativa de perdón y misericordia por parte de Dios. El pecador debe confiar en Dios y depender de esta esperanza positiva para alcanzar el arrepentimiento verdadero y el retorno real. Entonces hagamos las paces con el Misericordioso. Finalmente, los pecadores debemos reparar el daño que resulto de previos pecados y remover el obstáculo que se ponen en el camino del arrepentimiento. El hombre esta en la capacidad de hacerlo; regresar a Dios y reparar los pecados previos que son obligaciones legales, mientras que la pereza, la falta de determinación y mantener dentro de si la frase satánica: todo lo que paso, pasado es, y todo lo que ha de venir que venga, es prohibido y equivalente a la falta de fe.
Dios dice:?¡Hijos míos! Id e indagad acerca de José y de su hermano y no desesperéis de la misericordia de Dios, porque sólo el pueblo infiel desespera de la misericordia de Dios?. [Corán: 12:87]
Por supuesto, los pecadores que quieren el perdón y la misericordia de Dios deben tener esperanza y expectativa. La esperanza se cultiva por medio del serio arrepentimiento, de acabar con la desobediencia, de enmendar errores anteriores, pagarle a los que se les debe, pagar obligaciones que no se cumplieron y reformar la conducta, los actos y la moral. Solo así la esperanza y la expectativa se tornan posibles. Por ejemplo, el anhelo correcto de un campesino es arar sus tierras en el otoño para remover obstáculos y quimeras, y luego siembra sus semillas en la primavera, riega su cultivo en el verano y anhela que sus semillas crezcan, hasta que de nuevo en el otoño pueda recoger sus frutos.
Si la esperanza y la expectativa no son cultivadas activamente, solo serán una esperanza vacía y una expectativa infructuosa, como un campesino que espera obtener cosecha sin trabajar su tierra arándola, echándole semillas y regándola. Tal anhelo ilusorio e inútil se menciona en una tradición muy importante: alguien le dijo a Abu ?Abdullah As-Sâdiq (P): ?alguna gente comete pecados y dice: ?espero la misericordia de Dios?. Abu ?Abdullah (P) repuso: ?este tipo de gente vive de ilusiones. Sólo dicen mentiras. No anhelan. Aquel que desea algo, trata de obtenerlo, y el que le teme a algo, huye?.1
De acuerdo a esta tradición, esperar la misericordia de Dios debe acompañarse de la abstinencia del pecado, de evitar los vicios y hacer buenas obras para que pueda uno hacerse digno de alcanzar el perdón y la misericordia de Dios. Para librarse del tormento del infierno, primero debemos expulsar las causas que nos hacen merecedores del tormento y que yacen muy dentro de nosotros.
El Que Cura
Debe quedar claro que el pecado no se encuentra en el hombre de forma natural sino que es una enfermedad accidental que llega al alma y al corazón del hombre a causa de varios factores y otros males que atacan el cuerpo. Una persona enferma debe ir al médico para obtener los medicamentos requeridos, asimismo una persona enferma moralmente debe acudir a un especialista en tales enfermedades. Debe seguir igualmente las instrucciones de dicho especialista para sacar de su corazón y su alma la enfermedad, no importa que tan crónica y grave sea. Los doctores para este tipo de enfermedad son Dios el Todopoderoso, los Profetas (con ellos sea la paz), los Imames (P) y los ?Ulamâ.
Las prescripción Divina para curar toda clase de males del alma se llama Sagrado Corán. Las prescripciones de los Profetas (P), los Imames (P) y los ?Ulamâ, máximas y predicas también sirven para curar enfermedades de este tipo.
El Sello de los Profetas (BP) dijo: ?ay gente, ustedes son como el enfermo y el Dios de los Mundos es como el Médico. El beneficio del enfermo se halla en lo que el doctor hace y prepara y no en lo que el enfermo le sugiera?.
Existen muchas tradiciones narradas desde los Profetas (P) los Imames (P) y los ?Ulamâ en las cuales se les refiere como doctores.
El enfermo de pecados y culpa, para curar sus enfermedades, debe seguir las indicaciones de estos doctores, seguir sus instrucciones y someterse a sus consejos. No debe desesperarse en la recuperación ya que esta es la única vía que lleva al arrepentimiento, lo cual a su vez lleva a un alto grado de perfección humana.
Es necesario en esta parte de nuestra investigación referirnos a algunas de las instrucciones y prescripciones de estos doctores de la moral para clarificar las causas de los males del alma y para a su vez diagnosticar los defectos para en su efecto poder beneficiarnos, curarnos y retornar a la honestidad.
Dios dice:
Di: ?¡Si amáis a Dios, seguidme! Dios os amará y os perdonará vuestros pecados. Dios es indulgente, misericordioso?. [Corán: 3:31]
?¡Creyentes! ¡Temed a Dios y no digáis despropósitos,
Para que haga prosperar vuestras obras y os perdone vuestros pecados! Quien obedezca a Dios y a Su Enviado tendrá un éxito grandioso?. [Corán: 33:70-71]
?¡Creyentes! ¿Queréis que os indique un negocio que os librará de un castigo doloroso?:
¡Creed en Dios y en Su Enviado y combatid por Dios con vuestra hacienda y vuestras personas! Es mejor para vosotros. Si supierais...
Así, os perdonará vuestros pecados y os introducirá en jardines por cuyos bajos fluyen arroyos y en viviendas agradables en los jardines del edén. ¡Ese es el éxito grandioso!? [Corán: 61:10-12]
?Si hacéis un préstamo generoso a Dios Él os devolverá el doble y os perdonará. Dios es muy agradecido, Benigno?. [Corán: 64:17]
?Con quienes, habiendo obrado mal, luego se arrepientan y crean, tu Señor será indulgente, Misericordioso?. [Corán: 7:153]
?Pero si se arrepienten, hacen la azalá y dan el azaque, entonces ¡dejadles en paz! Dios es Indulgente, Misericordioso?. [Corán: 9:5]
?Otros en cambio, reconocen sus pecados. Han mezclado obras buenas con otras malas. Tal vez Dios se vuelva a ellos. Dios es Indulgente, Misericordioso?. [Corán: 9:102]
Entendemos a partir de estos versículos coránicos que si los pecadores quieren obtener el perdón y la misericordia de Dios; que el arrepentimiento sea aceptado por Dios; que las malas acciones sean cambiadas por hechos límpidos y salvarse del tormento del Día de la Resurrección, deben saberse los siguientes aspectos mencionados en la prescripción curativa: el Sagrado Corán,
- Imitar las conductas y maneras de los Profetas (P)
- Ser piadoso y evitar el pecado.
- Decir la verdad y no hablar excepto cuando sea conveniente.
- Obedecer a Dios.
- Obedecer al Mensajero de Dios (BP)
- Creer en Dios
- Creer en el Mensajero de Dios(BP)
- Luchar por la causa de Dios (?ihad) ofreciendo bienes materiales.
- Luchar por la causa de Dios (?ihad) por medio del sacrificio.
- Ayudar al pobre y al necesitado.
- Abandonar falsas creencias.
- Ofrecer oración.
- Pagar el Zakât
- Confesar los pecados frente a Dios.