Tres grandes universidades de Alemania decidieron cerrar las salas de oración para los musulmanes, luego de 20 años de existencia.
Las razones argumentadas son una muestra más de los prejuicios eternos contra el Islam, que van desde «la segregación de sexos» hasta «razones de seguridad», informó la agencia coránica, IQNA.
Las universidades que han prohibido que los estudiantes musulmanes adoren a Dios, cerrando las salas de oración en sus campus, son Dortmund, Duisbourg y Essen.