La ciudad de Charlottesville (Virginia, Estados Unidos) ha acaparado la atención por los fuertes enfrentamientos entre ultraderechistas que protestaron contra la demolición de la estatua de Robert E. Lee, un monumento confederado, y los activistas que salieron a las calles para hacer frente a los supremacistas blancos. Debido a los disturbios, las autoridades declararon el estado de emergencia.