Las autoridades de Bahréin restauran la autorización a sus militares para detener a defensores de los derechos humanos y disidentes políticos.
El jefe del Ministerio Público de Baréin, Ahmad al-Dosari, decretó este jueves la autorización a los oficiales, suboficiales y miembros del servicio de espionaje del pequeño reino del Golfo Pérsico, la Agencia de Seguridad Nacional, para proceder a detenciones "limitadas" a casos de terrorismo, según la agencia de noticias estatal Bahrain News Agency. Esa "limitación" a los casos de terrorismo es relativa, cuando se sabe que el régimen de Manama ha lanzado en los últimos meses acusaciones de terrorismo contra activistas y manifestantes prodemocracia. "La decisión de hoy deja claro que Bahréin ha dado la espalda a los derechos humanos sin complejos", ha dicho Husein Abdolá, director ejecutivo de la oenegé Estadounidenses para la Democracia y los Derechos Humanos en Bahréin. Los activistas han condenado la medida como muestra de la indiferencia respecto a los derechos humanos del régimen de los Al Jalifa, advirtiendo de que la reinstauración de la autorización al servicio de espionaje para arrestar podría someter a los ciudadanos comunes a abusos regulares. En diciembre del año pasado, el Observatorio de Derechos Humanos (HRW, por sus siglas en inglés) condenó a Bahréin por detener en régimen de incomunicación al activista Sayed Alawi, un ingeniero de telecomunicaciones bareiní, y ?cuestionó que los Al Jalifa respeten los derechos de los detenidos.? Desde 2011, Bahréin es escenario de protestas multitudinarias para exigir la salida del poder de los Al Jalifa y la liberación de los activistas presos, entre otras cosas. Muchos manifestantes han perdido la vida o han sido torturados durante las protestas antimonárquicas. Manama ha hecho todo lo posible por reprimir la disidencia. El 14 de marzo de 2011, Arabia Saudí y los Emiratos Árabes Unidos (EAU) desplegaron tropas en Bahréin para ayudar al Gobierno en su represión. Fuente: Hispan TV