Limita al norte con Georgia, al oeste con Turquía, al sur con Irán y al este y suroeste con Azerbaiyán. Este país, con una compleja historia, cuenta con gran cantidad de bellezas naturales (lagos, montañas que culminan a más de 4.000 m y valles frondosos que encierran muchos monumentos).El potencial turístico cultural y eco turístico de Armenia es muy prometedor. Sin embargo este cuadro se ve obscurecido por la insalubridad general del país, la desorganización y la inseguridad en las zonas fronterizas. Sigue siendo un destino difícil y seguramente los turistas sigan por mucho tiempo mirándolo con malos ojos.
Pese a que el pueblo armenio es mundialmente conocido por la diáspora relacionada con el genocidio de los armenios en 1915, el pequeño país del caucásico es generalmente desconocido. Situado entre Turquía y Azerbaiyán con quien está en conflicto, y Georgia al norte que solo tiene una frontera parcialmente abierta, Armenia mantiene buenas relaciones con su vecino del Sur, Iran. Su geografía contribuye a su encerramiento, no tiene ningún lado marítimo y su relieve se constituye mayoritariamente de montañas y mesetas, 90% del territorio estando situado a 1000 metros de altitud.
Antes de ser el pequeño país que es hoy en día, Armenia fue un potente reinado de la antigüedad. El país conoció su expansión máxima bajo el reino de Tigragne el Grande en el siglo I A.C. El país se extendía por aquel entonces desde el mar Mediterráneo hasta el mar Caspio, y cubría territorios que hoy en día son Siria, Líbano, Turquía, Irán, Iraq y Azerbaiyán. Otro hecho destacable es que Armenia, después de la conversión de su rey en el año 301, fue el primer país que adoptó oficialmente la religión cristiana. El país ha sido objetivo durante toda su historia de grandes potencias como el Imperio Otomano. En 1915, las autoridades del Imperio masacraron miles de armenios, considerados como una amenaza potencial para el poder central. El reconocimiento de este genocidio es aún una fuente de tensión entre Armenia y Turquía. En 1922 el país fue incluido en la URSS y solo obtuvo su independencia en 1991.
Con más de 1.200.000 habitantes, Erevan, la capital, acoge ella sola al 42% de la población del país, 3 millones en total. Se sitúa a 900 metros de altitud y ofrece un increíble paisaje desde el Monte Ararat. Capital del país desde 1918, la ciudad se ha desarrollado de forma tardía, durante la era soviética, y la mayoría de los edificios tienen fecha del siglo XX. Se pueden observar numerosos espacios verdes, o bien visitar los monumentos, como el Matenadaran, uno de los depósitos de manuscritos más grande del mundo, o la catedral de Sourp Krikor Loussavoritch, inaugurada en 2001 con el fin de celebrar los 1700 años de Armenia como país cristiano. Este país tiene un gran patrimonio arquitectural constituido de monumentos religiosos como monasterios, iglesias y capelas. Otro sitio es el lago Sevan, que es una de las joyas de este país, y uno de los lagos en altitud más grande del mundo. Encontramos en sus orillas numerosos monasterios que contribuyen a la belleza y la singularidad del paisaje.
La capacidad de transporte de Armenia es muy limitada en relación a los bloqueos impuestos por Turquía y Azerbaiyán, a parte del mal estado de las carreteras y de las vías férreas. El aeropuerto internacional de Zvartnots, de Erevan, es muy importante para el país ya que es el único medio de acceso al país.
Vale la pena ir a Armenia a condición de confiar la organización del viaje a una agencia especializada. El ministerio de asuntos exteriores recomienda a los turistas que opten por taxis individuales que son poco costosos. Se requiere una gran voluntad. El itinerario más interesante empieza por el descubrimiento de la historia de Ereván que tiene ya tres milenios. A continuación se puede tomar dirección al este parándose en Etchmiadzine, la Roma armenia, en Ghegand para visitar el monasterio tallado en roca y en el pueblo de Tsakhkadzor. Por último se llega al magnífico lago Sevan rodeado de montañas.