A 68 años del día de Al Nakba (La Catástrofe), el día más oscuro y dramático para los palestinos.
Al Nakba hace referencia a los miles de pueblos que fueron arrasados en 1948 y a las millones de personas que debieron refugiarse lejos de sus hogares, a causa de la ocupación sionista. Sin embargo, la Nakba comenzó ese día, pero nunca finalizó, la catástrofe continúa en la actualidad. Los palestinos siguen sufriendo diariamente las consecuencias de lo que se inició en 1948.
La limpieza étnica sigue vigente. Israel, permanentemente lleva a cabo sus políticas racistas y genocidas. No solo utiliza la violencia a través de la cobardía de sus soldados, sino también utilizando métodos administrativos y judiciales para establecer leyes que hagan más difícil la vida de los palestinos, como la separación de familias, constantes confiscaciones de tierras y construcción de asentamientos ilegales, muros que ahogan a la población palestina, y numerosas formas más de asfixiamiento.
La expulsión de los palestinos de sus tierras en 1948 no fue como consecuencia de una guerra. Corresponde a un plan ideado dentro del marco de la política sionista trazada desde principios del siglo pasado por el fundador de este movimiento, Theodor Herzl. Esto no podía ser posible sin la existencia de un plan político militar, previamente bien analizado y establecido, basado en matanzas, con el fin de cometer una expulsión a gran escala y anexionarse la mayor cantidad de tierras posibles.
Los palestinos hoy conmemoran los 68 años del comienzo de la Nakba, no un hecho histórico del que ha pasado mucho tiempo, o un momento triste en un pasado, sino el inicio de algo que se mantiene hasta la actualidad. Los palestinos, actualmente ven y viven la realidad de la catástrofe. El dolor de la herida abierta en aquel entonces, aun no ha cicatrizado.
Palestina aún no tiene estado, no tiene justicia. Los campamentos de refugiados aún existen en todo el mundo y la mayoría de los palestinos viven en la diáspora. A pesar de esto, el pueblo palestino, no se cansa de pedir justicia, no se cansa de mantener viva la llama de la esperanza y la libertad. Al Nakba, es la memoria colectiva que vive en todos y cada uno de los que defienden la paz y la libertad en el mundo.
A pesar del desastre ocasionado por el sionismo, los palestinos siguen resistiendo, se niegan a olvidar y continúan reclamando sus derechos inalienables como pueblo. Hoy, y según cifras de la ONU, hay más de 5 millones de refugiados palestinos que aún se les continúa denegando el derecho al retorno a sus tierras y hogares y a las indemnizaciones por todo lo robado y perdido. Esto, sumado a las demoliciones de casas, expropiaciones de tierras, detenciones, torturas, asesinatos, el embargo y los bombardeos, que Israel continua ejerciendo, reafirman el hecho de que la Nakba sigue existiendo.
68 años de catástrofe, de limpieza étnica, de impunidad. 68 años de resistencia, lucha, y de un pedido, JUSTICIA.