El ataque fue contra una oficina de la agencia de seguridad del gobierno, en el centro de Kabul. Además, hay cerca de 320 heridos.
Al menos 28 muertos y más de 320 heridos dejó el martes un ataque de milicianos talibanes con coche bomba y disparos contra una oficina de la agencia de seguridad del gobierno en el centro de Kabul, en Afganistán, una semana después de que el grupo militante declarara el inicio de una ofensiva de primavera.
El presidente de Afganistán, Ashraf Ghani condenó el ataque "en los términos más enérgicos" en un comunicado difundido desde el palacio presidencial, ubicado a pocos metros del lugar del atentado en la capital afgana.
La insurgencia liderada por talibanes afganos ha cobrado fuerza desde el retiro de la mayoría de tropas internacionales a fines del 2014, y se cree que el grupo terrorista se habría fortalecido en gran medida desde que fue expulsado del poder por fuerzas locales apoyadas por Estados Unidos en 2001.
El jefe de la policía, Abdul Rahman Rahimi, dijo que civiles y miembros de fuerzas de seguridad afganas se encuentran entre los muertos y heridos por el atentado.
Los milicianos talibanes reivindicaron la responsabilidad del atentado contra la oficina que alberga a una unidad de la Dirección Nacional de Seguridad.
Dijeron que un coche bomba detonó en la puerta principal frente a la oficina, permitiendo a otros combatientes, incluyendo más atacantes suicidas, ingresar al resguardado complejo.
Cabe destacar que el número de terroristas del autodenominado Estado Islámico en Afganistán ha aumentado considerablemente durante los últimos tiempos, lo que representa una seria amenaza para Asia Central y Rusia, ha anunciado Zamir Kabúlov, enviado especial del presidente ruso para Afganistán citado por TASS.
"En Afganistán hay más de 10.000 integrantes del ISIS, pero hace un año eran un centenar como máximo. Sin dudas los están preparando [para la actividad extremista y terrorista] para Asia Central y Rusia", ha señalado el oficial.
Fuente: Reuters/Rusia Today