Escrito por: Felix Antonio Cossío Romero
Acerca de cómo OTAN y el Mossad israelí destruyeron Libia: el país más próspero de África
Antes del 11- S muy pocas personas en el mundo sabían ubicar la posición Geográfica de Libia en el mapa. Mucha población a nivel mundial desconocía a Muamar Gadafi y Su Legado, a su vez no sabían que Libia era el país más desarrollado de África con los índices de desarrollo humano más importante de la región, donde el agua y la electricidad eran derechos fundamentales, las universidades gratuitas para la población en general, y toda pareja recién casada tenía derecho a su propio apartamento para iniciar su propio hogar, además, todas las grandes empresas eran propiedad del estado, teniendo presente que Libia era un país inmensamente rico debido a sus grandes reservas de petróleo y gas, por lo tanto la gasolina tenía un precio reducidamente bajo. La riqueza de Libia estaba avaluada en 150 mil millones de dólares. Parte de ese dinero fue robado, y otro utilizado para pagar a los mismo mercenarios extranjeros que destruyeron el país.
Desde el 2011 se creó esa gran mentira llamada “primaveras árabes”, y se engañó a la opinión pública mundial diciendo que toda la comunidad árabe-musulmana pedía la caída de dictadores y quería un sistema democrático con valores occidentales. Pero la realidad era totalmente otra.
El objetivo de la OTAN y el Mossad israelí era completamente otro, satanizar a los gobiernos que tradicionalmente se habían mostrado hostiles hacia occidente y al régimen sionista para luego derrocarlos y así balcanizar todo el norte de África y Oriente Medio. Para dejar el panorama a favor de la construcción del “gran Israel” (territorio que comprende desde el Nilo hasta el Éufrates). Por lo tanto a Muamar Gadafi que llevaba más de 40 años en el poder que buscaba una economía alternativa para toda África, y era un serio defensor de la causa Palestina había que sacarlo del poder por los medios que fuese necesario.
La OTAN, EEUU, Italia, Francia y Reino Unido destruyeron al país más próspero del continente más “pobre” del mundo. Recordando como “intelectuales” como el “filosofo” Bernard Henry-Levy confesaba al mundo que fue uno de los asesores políticos que convenció a Nicolás Sarkozy (Expresidente de Francia) para ejercer presión política sobre Libia y luego lo convenció que la agresión militar era el camino correcto. Bernard Henry-Levy es un reconocido sionista que pedía la partición de su país de origen, Argelia, apoyaba a los grupos terroristas en Siria y apoyaba las sanciones ilegales contra Irán, un gran defensor del Plan Yinon israelí que pide la fragmentación de todo Medio Oriente y el norte de África.
De la Libia prospera solo queda recuerdos. Hoy el país está roto en mil pedazos solo queda el caos, las divisiones étnicas, desplazados internos y otros que se ahogan en las costas europeas frente a la indiferencia fría de aquellos países que contribuyeron a la destrucción del país africano. También volvió el regreso de la esclavitud una práctica que hace décadas no se veía en el país. Llevando al comercio y venta de esclavos hombres y mujeres para todo tipo de trabajos. Además, han ingresado todo tipo de grupo terroristas de Al-Qaeda hasta Daesh, que controlan regiones enteras fuera de cualquier control estatal posible, a su vez dominado por dos bandos enfrentados entre sí que están en guerra, que cuentan con diferentes apoyos de países occidentales y regionales que luchan por sus propios intereses. Ellos son el gobierno del acuerdo nacional reconocido oficialmente por la ONU y al mando de Fayez Al-Sarraj y el otro encabezado por el mariscal Jalifa Haftar ambos grupos con posiciones irreconciliables y que ha agudizado la violencia en el país.
Y lo más peligroso es que Libia no vuelva a recuperarse como Estado-Nación. Recurriendo las potencias occidentales al mismo método que emplearon en Yugoslavia, la balcanización del territorio. Y creando siete naciones enfrentadas entre sí por sus diferencias étnicas, religiosas y lingüísticas. El mismo panorama lo quieren emplear en Libia, fragmentar a una de las naciones más grandes de África en sus tres regiones históricas. Cirenaica, Tripolitania y Fezzan.
Las primaveras árabes tenían como objetivo crear un caos permanente, para luego Balcanizar toda la región favoreciendo interés israelíes en la zona. El plan de destrucción incluía a países como Argelia, Libia, Siria, Irak, Líbano y Yemen e Incluso países aliados de occidente como Arabia Saudita y Jordania estaban en la agenda del imperialismo. Reconfigurar nuevamente todo Oriente Medio para desaparecer las “potenciales” amenazas de la entidad sionista como Irán, Siria, Líbano y Turquía y para crear el Kurdistán, el Baluchistán entres otros, estados serviles a occidente y socios del régimen sionista en Palestina ocupada.
Fuente: Al Ahed