Illan Pappé es profesor israelí de Historia, graduado en 1979 en la Universidad Hebrea de Jerusalén y doctorado en la Universidad de Oxford en 1984. En la actualidad, brinda clases en la Universidad de Exeter (Reino Unido).
Su investigación académica se centra en el Medio Oriente contemporáneo, particularmente en Palestina e Israel. Es autor del aclamado libro ?La Limpieza Étnica de Palestina?.
Sobre el bloqueo impuesto por el régimen israelí contra la Franja de Gaza, impidiendo el ingreso de suministros, y provocando en esa ciudad las peores condiciones humanitarias, él cree que ?esta idea horrible significa controlar las vidas de las personas de la Franja para asegurar que se puede olvidar ese asunto. Por supuesto, esto no está funcionando y la gente allí resiste y quiere vivir una vida normal. Cualquiera que interfiera en esta inhumana política israelí, será frenado por Israel?.
Pappé define a la política israelí como un ?genocidio progresivo?. Y agrega:
?Israel ha estado utilizando tanto Cisjordania como Gaza como campos de prisioneros. Se trata de una prisión abierta si los palestinos aceptan la hegemonía israelí (como sucede en Cisjordania) y una prisión de máxima seguridad cuando los palestinos se resisten (como sucede en Gaza).
Gaza está siendo castigada por Israel constantemente debido al rechazo de su población a convertirla en un campo de prisioneros. La resistencia desencadena más castigo y esas acciones punitivas desde 2006 se han convertido en una política genocida sobre el terreno. El segundo significado del término es que, de acuerdo con las definiciones académicas, legales y morales de genocidio, el uso de armas letales como aviones, helicópteros de combate y artillería en un espacio urbano (como desgraciadamente podemos ver también en Siria) es un acto de genocidio. ?
El profesor israelí hace referencia a las relaciones entre Israel y la Unión Europea y manifiesta:
?Creo que los líderes de la UE aún temen enfrentarse a Israel. Además, creo que los líderes europeos están esperando a las elecciones estadounidenses para decidir si trabajan conjuntamente con los norteamericanos o se atreven a embarcarse en una política independiente?.
Él piensa que la única manera eficaz de provocarle consecuencias negativas a Israel es aplicarle una política de sanciones en su contra.
La reconciliación política nacional (Fatah-Hamas) parece poco probable en esta etapa. Por eso Illan Pappé cree que ?es una cuestión de desarrollo generacional. Con esto quiero decir que la generación más joven de palestinos no esperaría eternamente una reconciliación y, si no llega, aparecerán nuevos movimientos políticos que ocuparán el lugar de las dos facciones. También creo que las generaciones más jóvenes de ambas facciones están más preparadas para la reconciliación.
¿A qué se debe este desprecio por las vidas palestinas? ¿Está el gobierno israelí alentando activamente a tomarse la justicia por su mano?
?No hay nada de nuevo en el desprecio por las vidas palestinas. El sionismo comenzó como un proyecto colonial impulsado por colonos. Los colonos de estos proyectos tuvieron que deshumanizar a la población local porque era el principal obstáculo entre el proyecto colonial y una toma exitosa de la tierra. En América, la deshumanización llevó al genocidio, y en Palestina a la limpieza étnica desde 1948.
Ya en 1948 se dio orden a los soldados israelíes de que tratasen a los niños mayores de 10 años como objetivos militares legítimos. La deshumanización fue a peor después de la ocupación de 1967, como podemos ver con el tribunal especial para niños que el Ejército utiliza para enviar menores a la cárcel. Mientras la situación se mantenga como está, la deshumanización continuará y su principal resultado a día de hoy es la matanza de niños?.
Los refugiados palestinos han sido una realidad olvidada en Medio Oriente. Ahora que Europa se enfrenta a flujos migratorios de refugiados, sin embargo, Pappé no piensa que esto proporcione una oportunidad para abordar el derecho al retorno de los refugiados palestinos.
?Ojalá fuera así, pero no soy optimista. Para que ese escenario sea posible, es necesario abolir el estatus excepcional que Israel tiene a ojos de Occidente. Comenzó en 1948, cuando nadie se atrevía a obligar a Israel a permitir el retorno de los refugiados a los que había expulsado e Israel, el vecino más rico de Siria, continuó sin presión alguna para aceptar refugiados, muchos de los cuales tienen familiares en Israel?.