El barrio Garrido, es el que mayor comunidad islámica concentra de la ciudad, razón por la cual la Mezquita de Salamanca se encuentra en dicha zona, concretamente en la calle García Lorca. Tienen un local no muy grande, pero perfectamente acondicionado para permitir a los hombres y mujeres de religión musulmana participar en los cinco rezos diarios, que si el trabajo lo permite, deben realizar quienes profesan este credo. Los horarios aproximados establecidos para el cumplimiento de estos cinco momentos de oración obligatorios son a las siete, a la una y media de la tarde, a las cuatro, a las seis y el último, a las siete y media. No obstante cuando más gente se reúne en la mezquita salmantina suele ser los viernes al mediodía, cuando, según Abdallah Bouichou, presidente de la Comunidad Islámica de Salamanca, se pueden reunir 200 personas llegadas de la ciudad y la provincia.

El jueves de la pasada semana, la Comunidad Islámica de Salamanca recibió una visita especial con motivo de la semana de la Inmigración organizada por diferentes entidades del barrio, la de unos jóvenes que querían conocer este lugar dedicado al culto y alabanza a Dios. Los visitantes fueron recibidos con una bebida y compartieron algo de comer mientras pudieron preguntar a los responsables de la mezquita todas las dudas que les surgieron.

En Salamanca hay alrededor de 3.000 musulmanes, según estima Abdallah Bouichou. Además de la Mezquita de la capital, los musulmanes de la provincia pueden ir a rezar a la de Béjar o a la de Ciudad Rodrigo, tal y como añade Bilal Khlifa, tesorero de la mezquita de la capital, quien a su vez, regenta una tienda de alimentos del mundo musulman.
 

Durante el año, las fiestas principales que celebran son:el mes de Ramadán, la ruptura del ayuno, y el sacrificio del cordero. Además suelen celebrar alguna fiesta más, como pueden ser celebraciones de nacimientos u otras manifestaciones de alegría, por ejemplo porque alguien se cure de una enfermedad. Suelen compartir alimentos que pueden preparar en la cocina que tienen en la Mezquita.

En la Mezquita cuentan con dos grandes salones cubiertos de alfombras, uno de ellos destinado a las mujeres, el otro a los hombres. Para entrar en la mezquita es preciso dejar los zapatos a la entrada y colocarse una túnica, las mujeres además se cubren el pelo. Son signos de respeto.

En el interior de la Mezquita de Salamanca cuentan con el Corán en lengua islámica pero también en español. También tienen otros libros en ambos idiomas, con el fin de facilitar el acercamiento a Alá a través de la religión de Mahoma.

Al hilo de la semana de la migración cabe destacar el carácter multinacional que acoge la Mezquita, siendo elemento de unión de personas de diferentes lugares del mundo. Pertenecen a esta comunidad islámica, tanto marroquíes, como egipcios, senegaleses, argelinos, tunecinos, sirios, bangladesís, mauritanos, pakistaníes, afganos, turcos, e incluso españoles.

Muchas de las personas que acuden a la mezquita pertenecen a la población flotante, tanto de estudiantes que vienen y van, como de trabajadores que llegan a la ciudad en busca de trabajo y tienen que volver a emigrar, por la escasez de oportunidades de empleo que hay en esta provincia. Esta es otra de las bondades de este espacio sagrado, el de servir de espacio familiar y lugar de encuentro a quienes llegan de lejos.

Acogida

En cuanto a la acogida por parte de la ciudadanía y sus posibles reivindicaciones, Abadallah considera que es muy buena y añade, «nosotros nos llevamos bien con todo el mundo, no hacemos daño a nadie, y sólo buscamos la paz, esa es la reivindicación de toda religión».

En cuanto a cómo ven la sociedad, Bouichou anota que «un buen musulmán tiene que ver siempre en positivo, lo negativo es malo para cualquiera», en este mismo sentido pone como ejemplo que «para que sea yo tu amigo tengo que ver solo las cosas positivas en ti», en este sentido alude a un refrán francés que dice «conociendo a la gente la queremos». Por esto deja ver que «si no conoces a alguien, una religión o una cultura, jamás la vas a querer, porque lo desconocido asusta».

En la Mezquita de Salamanca imparten clases de islamismo para los niños y de idioma árabe, también de español para personas que acaban de llegar. Sí llegan personas de otros países que precisan ayuda las apoyan en cuestiones como los trámites. Por otro lado los responsables de esta mezquita también se encargan de preparar a los difuntos según la tradición islámica.

Fuente: http://bit.ly/2ifR3DH