Por primera vez en Dallas, familias de diferentes religiones y razas como hispanos, musulmanes, judíos, afroamericanos, anglosajones y hasta la comunidad LGBT, se unieron para marchar pidiendo respeto al Presidente Trump, como seres humanos y como inmigrantes.

”Unidad, Familia y Empoderamiento” fueron las palabras que motivaron a la denominada Mega Marcha, un término que nació hace una década cuando medio millón de personas se manifestaron en esta misma ciudad.

Lamentablemente, 10 años ya no tuvo el mismo poder de convocatoria. ”La gente tiene miedo a salir, pero lo importante es que enviamos un mensaje a Washington, de que estamos unidos y fuertes”, señaló Domingo García, uno de los organizadores.

Y es que según la Policía de Dallas, calculan que asistieron 3,200 personas. Por su parte la agencia EFE menciona que fueron 30,000. Una gran diferencia, pero basta ver las fotos y video para que uno mismo haga sus cálculos. 

A gritos de “Todos somos Estados Unidos” y “Sí se puede”, los ciudadanos llegados de varias ciudades de Texas pidieron a Trump que rebaje la intensidad de las deportaciones y que no ponga como objetivo a indocumentados sin antecedentes criminales.

Al finalizar la manifestación, las miles de personas reunidas se congregaron en la plaza del Ayuntamiento de Dallas, donde políticos, líderes religiosos y educativos, activistas locales y artistas, entre otros, mostraron su rechazo al “odio” que transmiten los mensajes de Trump.

Esta vez, no se permitieron banderas de los países de origen de cada inmigrante. Todos vistieron en azul, blanco y rojo y portando las banderas de Estados Unidos.

Fuente: http://bit.ly/2pps2WV