La empresa sevillana Wonkandy, que en 2016 produjo 200 toneladas de caramelos, ha iniciado una línea de producción de golosinas adaptados al mercado hindú, eliminando gelatina bovina, además de asentar la destinada a países musulmanes, sin derivados del cerdo.

La firma, ubicada en un polígono industrial de Camas, ha exportado ya sus primeros 6.000 kilos de caramelos sin derivados de bovino con destino a Birmania, “donde la religión mayoritaria es budista o hinduista”, según ha explicado a Efe el gerente de la compañía, Andrés Pérez Valseca, que ha señalado que exportan también a China, Finlandia, Australia o Estados Unidos.

Los caramelos con destinos a países árabes “llevan gelatina de bovino, de vaca, en sustitución de cualquier producto porcino, y los colorantes tienen que ser específicos, que te los permita la autoridad sanitaria y la religiosa, ya que son países con dificultad añadida, porque además de las normas sanitarias de cualquier país se les añade las dificultades propias lo que la religión conlleva”.

Con una facturación de 1,2 millones de euros en 2016, Pérez Valseca, que ha indicado que su empresa está en proceso de búsqueda de socios para su expansión, ha dicho que han apreciado un incremento de la demanda para musulmanes que viven en España.

En los dos años que llevan exportando sus productos a países como Qatar, Irak, Kuwait o Baréin, ya han conseguido que el 20 % de su facturación se apoye en las golosinas adaptadas al mercado musulmán.

Actualmente, la empresa cuenta con una red de tiendas creadas a raíz de la primera, abierta en 2011 en Sevilla, en Estocolmo y en comunidades autónomas españolas como Cataluña, Madrid, Asturias, Galicia y País Vasco, mientras que en 2015 comenzaron a trabajar en los históricos grandes almacenes británicos Harrods.

Fuente: Diario de Sevilla