El Ministerio de Justicia del nuevo Gobierno de Rajoy ha iniciado una política de gestos de reconocimiento y sensibilización hacia uno de los principales problemas a los que se enfrenta desde hace años nuestro país, con el auge descontrolado de la inmigración: la pluralidad religiosa.

“Cada vez va siendo más común que haya empresarios que hacen coincidir al empleado su mes de vacaciones con el Ramadán” explican desde fuentes del ministerio “o que permiten librar en una festividad de su religión, por ejemplo, la fiesta del Sacrificio, a cambio de trabajar el día de Navidad”.

En este sentido, desde el Gobierno admiten que se está “contemplando” la petición de los musulmanes de España de incluir en el calendario laboral alguna de sus festividades religiosas, como la de Ruptura del Ayuno o la Fiesta del Sacrificio.

No obstante, precisan que es “complicado” porque el número total de fiestas no se puede modificar y si se quiere introducir otra, tendría que ser en sustitución de una fiesta cristiana o civil.

En cuanto a la petición planteada por el presidente de la Comisión Islámica de España (CIE), Riay Tatary, de adelantar la hora de los exámenes o las oposiciones al coincidir con el Ramadán o Mes del Ayuno, el PP ha indicado que las consejerías de educación que se veían afectadas “se han comprometido a estudiarlo”.

No es el único gesto de apertura del Estado español hacia el Islam: este año, por primera vez, se podrá marcar la casilla de la religión musulmana en la Declaración de la Renta.

Fuente: http://bit.ly/2jbRxIa