Por Rodrigo Nahuel Galíndez

Hablemos de los males de este mundo
de entre todas, las peores injusticias
Hablemos por lo menos diez segundos
de la muerte que genera la codicia
Hablemos sobre pueblos oprimidos
Hablemos de invasiones extranjeras
Sobre estruendos imperando los oídos
de holocaustos, de racismo y de banderas
Hablemos del cinismo más cobarde
de este mundo que enfermó de hipocresía
De cenizas de ciudades que aún arden
de ignorancia que es leña de tiranía
Hablemos de torcidos inhumanos
que han robado a un pueblo entero sus derechos
que han dictado la masacre con sus manos
secuestrando a la inocencia con su acecho
Hablemos de un estado terrorista
impío genocida de alma cruel
Abramos nuestros ojos a la vista
Hablemos del estado de Israel

O hablemos de vivir muertos de miedo
de que siempre lluevan bombas y misiles
de que el polvo tape el brillo de tu cielo
de que el suelo esté regado en proyectiles
Hablemos de perder a tu familia
que su sangre esté impregnada en tus harapos
que no vuelvas a ver nunca sus sonrisas
y no sientas el calor de sus abrazos
que tu tierra por tu cara esté esparcida
que te quiten toda infancia y todo juego
que te falte el agua limpia y la comida
que te falte el aire puro y sobre fuego
Hablemos de cargar guerra en tus hombros
de vivir viendo morir toda tu gente
de buscar algo de vida en los escombros
de pensar que vos podés ser el siguiente
Hablemos de tener razones reales
para izar cada color de tu bandera
de luchar por algo más que tus ideales
de pelear por libertad tu vida entera
Hablemos de las almas inocentes
alcanzadas por las garras asesinas
Hablemos de los niños y mujeres
que perecen en la tierra palestina

Pero izemos igualmente la bandera
(a pesar que nos apunten los cañones)
esperando el nacimiento de otra era
donde ya no existan guerras ni opresiones
Y soñemos que un buen día todo acaba
pero hagamos que este sueño siempre vibre
imaginen a la muerte en retirada…
¡Y QUE VIVA, QUE VIVA LA PALESTINA LIBRE!