El presidente de Brasil, Michel Temer, ha convocado este martes a los legisladores que lo respaldan en el Congreso a “resistir” frente a la ola de denuncias que involucran a la clase política en la llamada operación Lava Jato, —que investiga un gigantesco escándalo de corrupción—, y en su lugar se esfuercen para aprobar los dos mayores proyectos de su Gobierno, es decir, la reforma jubilatoria y la flexibilización de la ley laboral.

“Está claro que hay un problema político serio en el país, hay temas de lo más variados que muchas veces buscan desprestigiar a la clase política y debemos resistir. Yo mismo he resistido cuanto he podido”, ha dicho Temer en la reunión que ha mantenido hoy con ministros y diputados en el Palacio de Alvorada.

El llamado del mandatario a los diputados aliados es para que las delaciones de Odebrecht, que involucran a más de 70 parlamentarios y a ocho ministros del Gabinete, no los lleven a abandonar su compromiso de apoyar las reformas que el Gobierno comenzará a votar a partir de la próxima semana en la Cámara de Diputados.

“No podemos dejarnos intimidar”, ha defendido. “El Ejecutivo y el Legislativo deben seguir trabajando. No puede ser que porque pasó esto o aquello Brasil se pare”, ha subrayado, instando a sus aliados a dejar las investigaciones por corrupción al Poder Judicial.

Por otra parte, el expresidente de Brasil Luiz Inácio Lula da Silva tiene todas las de ganar en los comicios de 2018, tanto en primera como en segunda vuelta, según una encuesta del Instituto Vox Populi difundida este martes.

Lula tiene de 44 a 45 por ciento de intención de voto contra alrededor de 32 a 35 que sumarían en total sus adversarios en los tres escenarios planteados a los dos mil interrogados en 118 municipios brasileños.

En comparación con el líder del Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB) y ex candidato presidencial derrotado en 2014, Aécio Neves, el fundador del Partido de los Trabajadores subió de 37 por ciento en diciembre pasado a 44 por ciento en abril, mientras su oponente cayó de 13 a nueve.

En ese mismo lapso, Jair Bolsonaro, del Partido Social Cristiano (PSC), ganó cuatro puntos porcentuales (de siete a 11); Marina Silva (Rede) se mantuvo con, mientras Crio Gomes, del Partido Democrático Laborista (PDT) no avanzó más allá del cuatro por ciento que tenía a finales del pasado año.

Si el principal contendiente de Lula fuera el gobernador de Sao Paulo, Geraldo Alckmin (PSDB), Lula obtendría hoy un 45 por ciento de los votos (en diciembre la cifra era de 38 por ciento), mientras el mandatario estadual alcanzaría un seis por ciento, cuatro puntos menos que en el muestreo anterior.

PL/ Hispantv