El ex presidente Luiz Inácio Lula da Silva cerró hoy en la nordestina ciudad de San Luis, Maranhao, la Caravana de la Esperanza con un mensaje de aliento: el pueblo será quien vuelva a gobernar Brasil.

 

Ante una abarrotada Plaza Don Pedro II, Lula insistió en que desconoce qué pasará de aquí a las elecciones presidenciales de 2018; pero si llego a ser candidato será para ganar y probar que un tornero-mecánico es más competente que las élites brasileñas para recuperar la economía y el prestigio de este país, subrayó.

El fundador del Partido de los Trabajadores (PT) manifestó estar muy preocupado por lo que el gobierno golpista de Michel Temer ‘está haciendo con el futuro de nuestros hijos y nietos’, mas exhortó -sobre todo a la juventud- a no perder la esperanza, ni dejar de soñar con un futuro mejor.

Temer está destruyendo todo aquello que fue conquistado por los trabajadores durante muchos años de lucha, dijo antes de advertir que los golpistas tienen que aprender, entre otras cosas, ‘que invertir en educación no es un gasto, sino tener confianza en el futuro de este país’.

Lamentó también que hoy Brasil sea tratado como si no fuese nada, cuando durante los gobiernos petistas llegó a ser protagonista y respetado a nivel internacional.

Quisiera que todos los gobernantes tuvieran el coraje de hacer una caravana como ésta para escuchar al pueblo, abrazarlo, sentir su olor, expresó más adelante.

Lula aludió asimismo a la persecución de que es objeto por parte de los fiscales y sectores de la Policía Federal ligados a la operación anticorrupción Lava Jato y del juez federal Sergio Moro y aseveró que ‘son rehenes de la red Globo’. Si inventaron mentiras sobre mí y ahora no saben cómo salir de eso, es problemas de ellos, remarcó.

Refiriéndose a la Caravana de la Esperanza, con la cual recorrió desde el pasado 17 de agosto más de cuatro mil 300 kilómetros y visitó más de 30 ciudades de los nueve estados del Nordeste del país, aseguró estar cansado, pero feliz de la vida.

Este cansancio es de batalla, no de cobardía. Si quieren derrotarme, que vengan a disputar en las calles, dijo.

El proyecto, cuya etapa inicial concluyó hoy, oficialmente nombrado Lula Por Brasil, buscó escrutar la realidad del país en el contexto de las grandes transformaciones legadas por los gobiernos petistas y constatar el desmantelamiento de programas y políticas públicas de desarrollo e inclusión social acometido por los golpistas.

La iniciativa contó además con la participación de la Fundación Perseu Abramo, que lanzó recientemente el programa Brasil en Movimiento, cuyo propósito fundamental es estimular una nueva estrategia política para el Partido de los Trabajadores, a partir de recomendaciones y propuestas de la propia sociedad.

Este recorrido por entidades federativas del Nordeste no es el primero realizado por Lula, quien en los años de 1970 viajó por el país para organizar el sindicalismo y una década después lo hizo para crear y fundar el PT. Mientras, entre 1992 y 1994, las entonces denominadas Caravanas de la Ciudadanía ayudaron a construir los programas de gobierno que condujeron al triunfo del Partido de los Trabajadores en las elecciones de 2002, 2006, 2010 y 2014

Prensa Latina