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Gilad Atzmon nació en Tel Aviv, el 9 de junio de 1963. Reside en Gran Bretaña desde 1994.

Es un famoso músico de jazz y además escritor, pero principalmente antisionista y ferviente defensor de la lucha por la liberación del pueblo palestino.

A los diecisiete años se unió al ejército israelí y poco después participó de la guerra contra el Líbano en 1982. Desde ese entonces, su vida cambió rotundamente.

“Estaba encantado de ser una víctima judía y pasar el resto de mi vida culpando al mundo de ser antisemita. Pero cuando fui un soldado israelí me di cuenta de que no era una víctima: era un opresor. Nunca olvidaré mi visita a Anzar, un campo de concentración israelí en tierra libanesa. Lo que vi fue la mayor representación de opresión y abuso. Después de eso, no pude seguir conviviendo con la idea de que todo se hacía por mi bien. No podía soportar que mi existencia como israelita estuviera relacionada con la dominación sobre los palestinos. Comprendí que mi identidad está basada en la negación del legítimo derecho de gente inocente a volver a su tierra natal. Comprendí que mi existencia como israelita está basada en la completa ignorancia del Otro. En ese momento, mi autodefinición como víctima se evaporó”.

A los 31 años, Gilad decidió emigrar a Inglaterra, donde realizó sus estudios académicos. Llegó y completó un master en Filosofía, con la intención de brindar clases en la Universidad. Sin embargo, tiempo después tomó la decisión de dedicarse casi exclusivamente a la música, y formó una banda de Jazz, la Orient House Ensemble, que toma su nombre de la casa de la familia Al Husseini, la que fuera sede de la Autoridad Palestina en Jerusalén hasta que fue ocupada por los militares israelíes.

“Hay quien tiene la impresión de que fui un héroe cuando serví en el ejército israelí en la guerra del Líbano. En absoluto. No hice más que ver a aquella gente, ¡los palestinos estaban por todas partes!, y me di cuenta: “¡Mierda, estoy viviendo en territorio palestino!” Fue entonces cuando decidí ponerme en marcha; y no es sólo que no quisiera vivir en tierra palestina sino que no podía aceptar lo que estaba sucediendo allí, al principio fue un cierto sentimiento de culpa. No recuerdo cuándo se me ocurrió hacer aquí, en Londres, el máster de filosofía, luego empecé el doctorado, se suponía que debía empezar a enseñar y me di cuenta de que la Universidad es un lugar bastante horrendo, casi tanto como Israel. Por entonces fue aumentando mi popularidad, no tenía tiempo para la universidad y el doctorado y dije “que le den… prefiero tocar jazz hasta que me muera”.

Él quiere manifestar a través del jazz sus ideologías políticas y culturales. En sus discos, tienen amplia participación artistas palestinos. Atzmon trata de demostrar que judíos y palestinos pueden trabajar y crear juntos.

Gilad Atzmon se convirtió en un importante activista político, difundiendo las atrocidades que comete el régimen de Israel, y defendiendo al pueblo palestino.

Sobre el comienzo de la Catástrofe Palestina, él dice:
“Asimilé el hecho devastador de que en 1948 los palestinos no habían abandonado sus hogares voluntariamente, como se nos decía en la escuela, sino que habían padecido una brutal limpieza étnica. Empecé a comprender que en Israel nunca ha dejado de haber limpieza étnica, sino que, simplemente, ésta ha adoptado otras formas, y empecé a admitir el hecho de que el sistema legal israelí no era imparcial, sino racista”

En numerosas entrevistas el declara no sentirse judío: “No me considero judío. Simpatizo con los judíos creyentes y con cualquier grupo espiritual o fe religiosa, pero mucho menos con la identidad laica judía. Sostengo que una vez que se despoja a la judeidad de su contenido espiritual, lo que queda es mero racismo. Ya lo ve, no soy ni judío religioso ni laico, por eso no puedo considerarme judío.”

Sus sentimientos sobre Palestina quedan muy claros en la siguiente declaración:
“De hecho, me considero un palestino de lengua hebrea. Mi lengua es el hebreo y mi patria es Palestina. A diferencia de Israel, que es un aparato político racista y nacionalista, Palestina es un trozo de geografía. Palestina es auténtico y genuino e Israel es artificial e impuesto.”

Gilad Atzmon integra una lista, que se ha ido incrementando considerablemente en los últimos años, de personalidades israelíes que conocen la verdadera identidad del sionismo y luchan de diversos métodos contra las políticas nefastas del régimen de Israel.