El Presidente del Congreso de Guatemala, Mario Taracena, del partido opositor Unidad Nacional de la Esperanza (UNE), ha admitido que hay “demasiados narcos” en la Cámara, si bien ha asegurado que le prometió a su mujer no decir ningún nombre para “no tener más enemigos”, ya que “me han amenazado”.
En una entrevista en la radio Emisoras Unidas, Taracena ha insistido en que en el Congreso “sí hay metidos” narcotraficantes y ha incidido en que “no son unas mansas palomas”. “Me dan ganas de decir sus nombres, pero prometí no hacerlo”, ha indicado, al tiempo que ha remarcado que “todos los diputados sabemos quiénes son y eso es peligroso, porque yo me peleo con un parlamentario y nos vamos enojados, pero esos ingratos le mandan a matar a uno en la esquina”.
El actual presidente del Congreso, que dejará el cargo en las próximas semanas, ha afirmado que realiza estas declaraciones con “todo el respeto” a sus compañeros y, en este sentido, ha dicho que sabe que “les va a caer mal, pero es la verdad”. Además, ha añadido que no los denuncia ante el Ministerio Público porque ya le han amenazado.
Por ello, ha augurado que va a ser “complicado” luchar contra la impunidad desde el Congreso, ya que, a su juicio, con el nombramiento de Óscar Chinchilla, del partido Compromiso, Renovación y Orden (CREO), como nuevo presidente de esta institución, se va a entrar en una “desestabilización por los problemas que tenemos”, debido a “esto que estamos hablando de gente non grata o no muy buena allí dentro”. Chinchilla asumirá la Presidencia de la Cámara el próximo 14 de enero, en
sustitución de Taracena, quien ha ocupado este cargo desde el 14 de enero de 2016.
“No quiero que me maten”, ha llegado a decir para justificar el hecho de no dar los nombres de los supuestos narcotraficantes que ocupan un escaño en el Congreso, que cuenta con 158 parlamentarios. Además, ha revelado que la lista de los diputados que se dedican al tráfico de drogas “la tiene la Administración para el Control de las Drogas de EEUU (DEA en sus siglas en inglés)“, si bien ha avisado de que “no hay que andarlos tocando, pero tenemos a esos gorilas encima”.

 

Concretamente, en el Congreso, el diputado del partido TODOS por el departamento de Sacatepéquez, José Armando Ubico, estuvo preso en EEUU por tráfico de heroína. Tras ser detenido en noviembre de 2001 en el Aeropuerto de Newark-Nueva Jersey, fue acusado y condenado en diciembre de 2003 por el Juzgado de Nueva Jersey tras declararse culpable de introducir heroína en el país. Así, fue condenado a 46 meses de prisión, de forma que estuvo encarcelado hasta abril de 2005 y, posteriormente, se le concedieron tres años de libertad condicional.

Taracena se ha caracterizado durante este año por sus declaraciones, dado que llegó a afirmar que para el nombramiento de Chinchilla como nuevo Presidente del Congreso en sustitución suya, ha habido injerencia del presidente de Guatemala, Jimmy Morales, de los empresarios e incluso de los presos que están en la cárcel de Mariscal Zavala en la que se encuentra recluido el ex presidente de este país Otto Pérez Molina.
El pasado 8 de noviembre, se eligió a la nueva Junta Directiva del Congreso para el 2017, si bien Taracena se ausentó alegando que se encontraba en el hospital aquejado de neumonía. Pese a ello, utilizó Twitter para asegurar que “lo que más lamento es no poder estar presente en la sesión de hoy para rechazar la narcoplanilla que elegirán”. Asimismo, advirtió de que “a las víboras de mis adversarios y enemigos, les digo que seguiré evidenciando sus actuaciones”.
Fotografía tomada en mayo de 2015 en la que se registró al diputado opositor Mario Taracena (c), presidente del Congreso de Guatemala, quien no quiso identificar a presuntos “narcos” en el Congreso por miedo y denunció injerencias de estos en su no reelección al cargo. 
Fuente: Resumen Latinoamericano