Continúan los conflictos en Bangassou, la ciudad de la República Centroafricana donde el obispo misionero cordobés Juan José Aguirre protege a más de 2.000 musulmanes desplazados y trata de mediar entre anti-balakas y selekas, las dos milicias enfrentadas en una guerra de guerrillas que va mucho más allá de una pugna entre musulmanes y cristianos.

Este martes más de 50 personas han fallecido en un ataque a unos 30 kilómetros de Bangassou que mantiene en vilo a toda la Diócesis, según ha relatado el hermano del obispo, Miguel Aguirre. Monseñor Aguirre lamenta el «ojo por ojo» en el que se ha convertido el conflicto en el que cada día «arriesga su vida» en situaciones límite como la que tuvo lugar en mayo, cuando tuvo que proteger una mezquita con su propio cuerpo para evitar que asesinaran a todos los musulmanes que se refugiaban en ella.

Teme por la seguridad de los dos millares de musulmanes a los que protege en Bangassou de las milicias anti-balaka, un grupo autodenominado «de autodefensa cristiana» que hace frente a los selekas, vinculados al yihadismo. Según Miguel Aguirre, los testimonios que recibe de su hermano son de «auténtica locura» en una región constantemente amenazada por un conflicto que nació en la primavera árabe y en el que los dos bandos actúan de forma «indiscriminada e injusta» contra toda la población.

Fuente: ABC Andalucía