Por Nadir Moussa | 

Es innato en el ser humano, el sentimiento de indagar y querer saber qué ocurre en su entorno o fuera de su sociedad. Desde el tradicional boca a boca,  el periódico en papel, hasta la aplicación que nos avisa lo urgente con una notificación. Constantemente estamos nutriéndonos de información, en muchos casos innecesaria, pero que tiene un dejo de saciedad para nuestra sed de curiosidad.

En todas las épocas fueron noticia las guerras y conflictos armados, pero casualmente el armado de la noticia para los grandes medios, parece tener una plantilla ineditable, la de relatar un conflicto cual partido de fútbol, dos equipos y las estadísticas de quién dominó más el balón. 

Vemos como se olvida el factor social de los conflictos armados, así como la atención se centra en el partido, no importa si un jugador sale herido, se lo reemplaza por otro y continúa el encuentro.

 Es responsabilidad de los comunicadores exponer la otra cara, no la de contar cuántos muertos hubo en un ataque, sino de concientizar al receptor de que hay una familia destruida para siempre, un niño trabajando por un trozo de pan, una escuela bombardeada, un hospital sin suministros, una sociedad agonizando.

“Medio Oriente es lejos, leen al revés, visten otra ropa, comen con la mano, son distintos, sus muertos son simplemente números, los nuestros son víctimas…”, frases que se leen constantemente en las redes sociales, campañas de solidaridad selectivas y un racismo sin precedentes.

Esa es la viva imagen de la famosa “opinión pública”, que es la que -valga la redundancia- los medios occidentales forman, para poder justificar así a las potencias hegemónicas deseosas de poder y los saqueos indiscriminados de recursos, la ocupación sistemática de territorios y los crueles bombardeos contra una población civil, que su único pecado es tener petróleo bajo su hogar.

Por eso, este es un humilde llamado a la sociedad, de no caer en el reduccionismo impuesto, sino de ampliar la mirada para ver todo el panorama y sentir, el costado humanitario de la situación y así poder desde nuestro lugar, detener estos sangrientos sucesos que tantas vidas inocentes se han llevado.