El organismo en su reciente informe, publicado la semana pasada, ha alertado que los contrabandistas y traficantes de personas han convertido Libia en un lugar para secuestrar y vender como esclavos a los inmigrantes que llegan a este país africano con el fin de cruzar el mar Mediterráneo y alcanzar Europa.

Algunos refugiados rescatados atestiguan que los secuestradores capturan y encierran a los inmigrantes y los someten a trabajos forzados en talleres y viviendas abandonadas.

Según informa la OIM, los traficantes piden cientos de dólares a las familias de sus esclavos para su liberación y los que no pueden pagar su rescate son asesinados.

Testimonios e informaciones de la OIM confirman que los inmigrantes esclavizados sufren malnutrición, maltratado y violencia sexual e incluso son amenazados de muerte.

“Lo que nos preocupa es que los migrantes son vendidos. Vender seres humanos se ha convertido en una tendencia entre traficantes a medida que las redes de las mafias se refuerzan cada vez más en Libia”, reconoció el jefe de misión de la OIM para Libia, Osman Belbesi, en rueda de prensa.

El funcionario afirmó que este suceso ha aumentado durante el año pasado y los inmigrantes más afectados son hombres provenientes del África subsahariana.

Belbesi dijo que “comprar” un inmigrante indocumentado en el mercado cuesta entre 200 y 500 dólares para que trabajen como jornaleros.

2016 batió el récord en número de refugiados en todo el mundo. Cientos de miles de personas partieron rumbo a Europa en busca de una vida mejor. Pero, no todos fueron afortunados. Muchos terminaron su penoso viaje en el fondo del mar. Más de 5 mil personas perdieron la vida solo en el Mediterráneo.

Los países europeos se comprometieron en 2015 a reubicar a 180 mil refugiados varados en Italia y Grecia, así como en los campos de Turquía, Libia y Jordania, en un plazo de dos años. Pero en 2016, sólo cumplieron con el 7 por ciento de su compromiso.

Fuente: http://bit.ly/2pBhibO