“Detener la constante matanza de lobos”. Esto es lo que reclaman asociaciones ecologistas como Lobo Marley, Equo, Ecologistas en Acción, WWF, European Greens y la Alianza Europea para la conservación del Lobo, que denuncian la situación crítica que vive el Lobo Ibérico y la falta de voluntad que la administración muestra para salvaguardar el futuro de una especie que ha sido declarada de interés comunitario por la Unión Europea. Por ello, han convocado este domingo la segunda manifestación por la protección del lobo en Madrid, que partirá a las 12 del mediodía desde la plaza de Atocha hasta Sol.

Las cifras que maneja el Ministerio de Agricultura hablan de un aumento del 20% de las manadas que habitan en España. Sin embargo, las asociaciones animalistas sospechan que las cifras son infladas desde la administración por las presiones que sufren desde ciertos entornos ganaderos.

Uno de los principales problemas, según Ecologistas en Acción, es la falta de un control profesionalizado a la hora de abordar los censos del Lobo, que lejos de basar sus datos en procesos científicos, están fundamentados en estimaciones difusas. Por ello, los defensores de los animales exigen un censo basado en trabajos de campo realizados por científicos y biólogos acreditados.

Según denuncian organizaciones ecologistas, la situación de la especie ya es irreversible en Extremadura donde parece haber desaparecido, al igual que en Andalucía donde ya es considerado como especie en peligro de extinción.

Una de las zonas donde el lobo vive su mayor riesgo está en la frontera con Portugal, país donde es considerado como especie protegida. Muchos de los lobos son asesinados al cruzar desde el país luso a España, tal y como denuncian las principales asociaciones ecologistas de España y Portugal.

Conflicto con los ganaderos

Los ganaderos ven en el lobo un enemigo por el peligro que supone para sus rebaños y granjas. En aquellos territorios donde hay lobos, las administraciones autonómicas indemnizan a los campesinos que pierden animales por el ataque de estos carnívoros.

Este sistema de compensación no satisface ni a ecologistas ni a ganaderos. Según Ecologistas en Acción, el dinero debe invertirse en crear infraestructuras y sistemas que aseguren el ganado y no en la reparación del daño. Argumentan que su causa no va contra los intereses de los granjeros, sino que buscan medidas preventivas que permitan la coexistencia del lobo y animales agropecuarios.

El origen de la estigmatización

Hasta inicios de los años 70 el lobo era considerado por las administraciones españolas como una plaga , algo que siempre ha sido vinculado a países sin industrializar y atrasados. Es por ello, que la caza fue justificada y aceptada por la población, tanto rural como urbana.

Los cambios económicos que España vivió durante los inicios de los años setena explican el aumento de asociaciones ecologistas que comenzaron a luchar por preservar la identidad y el futuro de esta especie que hoy sigue siendo perseguida.

Pese a la concienciación ciudadana en torno al problema del lobo, los casos de cacerías contra el lobo ibérico no dejan de aparecer en los medios. Asociaciones como Fapas denuncian la constante aparición de ejemplares asesinados en caminos rurales o, incluso, colgados de arboles y postes mostrando claras señales de ensañamiento.

Fuente: http://bit.ly/2nhvwNx