Los investigadores analizaron las estadísticas federales de 2006 a 2014 y concluyeron que 3,4 por ciento de la población estadounidense, más de 8,3 millones de personas, sufren trastornos psicológicos graves.

 

Más de 8,3 millones de estadounidenses sufren de trastornos psicológicos graves, que los Centros de Control y Prevención de Enfermedades (CDC) definen como sentimientos de tristeza, inquietud e irritabilidad que pueden afectar el bienestar físico, de acuerdo a un estudio publicado este lunes que también revela la incapacidad del Gobierno de EE.UU. para hacer frente a la creciente demanda de atención a la salud mental.

“Estimamos que millones de estadounidenses tienen niveles de angustia emocional que reducen su calidad de vida y acortan su esperanza”, aseguró la doctora Judith Weissman, investigadora del Centro Médico Langone de la Universidad de Nueva York y principal autora del estudio, quien aseguró que la investigación “podría ayudar a explicar por qué la tasa de suicidios está en aumento hasta alcanzar los 43.000” casos por año. 

A su vez, el estudio publicado asegura que el acceso a los servicios de salud mental para las personas que sufren de angustia emocional se ha reducido considerablemente debido a un déficit de profesionales, un aumento de los costos que no están cubiertos por el seguro de salud y a los efectos de la crisis económica de 2008.

Por su parte, Weissman subrayó que la situación parece haber empeorado tras la aprobación en 2008 de la “Ley de Paridad de Salud Mental y Adicciones” y tras la “Obamacare”, una medida aprobada en 2010.

En 2014, casi uno de cada diez estadounidenses (9,5 por ciento) con trastornos psicológicos graves no tenía cobertura médica que le diera acceso a un psiquiatra o psicólogo, comparado con el 9 por ciento en 2006, precisa el estudio.

Fuente: TelesurTV